Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El Gobierno Nacional consideró este jueves que no es necesaria la intervención de algún país en el proceso de liberación de los secuestrados de las Farc, sin embargo dejó abierta la puerta para la colaboración logística de un país amigo.
El ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, dijo que el ministerio de Defensa ha previsto toda la logística pertinente para que se den esas liberaciones sin mayor retraso. El momento para las liberaciones puede ser ya, indicó recientemente el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.
«No se deben buscar más pretextos o excusas para dilatar la entrega de los secuestrados«, sostuvo el titular de la cartera de la política interna.
Vargas no descartó que se permita la intervención «logística» de algún país para que se facilite el proceso de entrega de los uniformados que permanecen en manos de la subversión.
«Si fuese necesario por alguna circunstancia particular y la logística la participación de Brasil, pues tampoco habría inconveniente», remarcó el funcionario.
Vargas Lleras manifestó que, confianza debe existir entre las partes para la liberación, toda vez que «en ocasiones anteriores la logística que compromete el Gobierno para las liberaciones resulta suficiente».
En un comunicado de las Farc grabado en video, Iván Márquez, confirmó los nombres de los otros tres uniformados que serían liberados en los próximos días, tal como lo había manifestado la exsenadora Piedad Córdoba.
Según el jefe guerrillero, en el grupo de los seis liberados estaría el cabo primero Luis Alfonso Beltrán Blanco; secuestrado el 2 de marzo de 1998 en El Billar, Caquetá; el sargento segundo César Augusto Lasso Monsalve, secuestrado el 1 de noviembre en la toma de Vaupés y el subintendente de la Policía Carlos José Duarte, retenido el 10 de julio de 1999 en Puerto Rico, Meta.
Además de los anteriormente mencionados, se encuentra los subintendentes de la Policía Jorge Trujillo Solarte y Jorge Humberto Romero, y el cabo primero José Libardo Forero.
Este proceso de liberación se haría efectivo tan pronto se acuerden los protocolos de seguridad, entre los que se contempla un cese de operaciones en la zona señalada por las Farc para realizar la entrega.