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En un mes, el país podrá hacer el balance sobre la primera legislatura del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo. De la aprobación del proyecto de equilibrio de poderes, la reforma tributaria, la reforma a las regalías, la prórroga de la Ley de Orden Público y de la que presentó la Fiscalía para la doble instancia de los congresistas depende que el resultado de su primer semestre de gestión sea positivo. El Espectador habló con él sobre esos temas y sobre su política bandera, la de víctimas.
Hablemos del equilibrio de poderes. En el Senado la reforma pasó por muy pocos votos, ¿cree que en la Cámara será diferente?
Tenemos que convencer a los representantes de las bondades del proyecto. En la Cámara, las mayorías de gobierno son más amplias que en el Senado. Eso nos da mayor tranquilidad. Además, eso de que pasó en el Senado por un solo voto no es tan cierto. No hubo un quórum sólido en la Unidad Nacional y el Centro Democrático aprovechó para retirarse del recinto, generando esa sensación de angustia. Pero hay un acuerdo en la columna vertebral.
¿Habrá un trámite exprés en la Cámara?
No, tenemos tiempo suficiente. La reforma se está empezando a limpiar de artículos que no son necesarios. Hoy son 31 y muchos de ellos se armonizan alrededor de siete puntos claves.
¿No es contradictorio eliminar la reelección presidencial y pedir la de alcaldes y gobernadores?
El proyecto tiene contradictores con argumentos sólidos. Pero a Colombia le conviene tener unificados los períodos. Funcionaría mejor la ejecución sin tantas leyes de garantías intercaladas. El proyecto entra a plenaria de la Cámara, donde veo un buen ambiente, pero no es así en el Senado. El Gobierno entiende que no se puede exigir disciplina en esto, porque cada quien habla de la fiesta según como le va, y las realidades políticas en cada una de las regiones son diferentes.
¿Le falta disciplina a la Unidad Nacional?
Hace falta en el Congreso, en general.
¿Cómo les van a apretar la correa a los partidos?
Tenemos que exhortarlos permanentemente y hacer que entiendan que este mes es la recta final de la legislatura, en la que hay retos muy grandes, y esperamos que la Unidad Nacional le responda, no al Gobierno, sino al país. Este mes y medio va a ser movidito.
Si llegan a un acuerdo con las Farc, ¿qué cambios están dispuestos a hacer en la Ley de Víctimas, que es su bandera política?
No quiero meterme a opinar sobre temas propios de los diálogos. Sólo ellos conocen el ritmo y tenemos unos negociadores que cumplen su labor de manera impecable, aunque los enemigos del proceso han pretendido criticarla de manera casi caricaturesca. Lo que es claro es que la Ley de Víctimas es una decisión unilateral del Gobierno de avanzar en la reparación, aun en medio del conflicto, y ha permitido exigirles a las Farc una actitud de compromiso. El Estado tomó la decisión de reconocer y reparar a las víctimas; espero que las Farc hagan lo mismo.
La ley no contempló el desplazamiento y varias sentencias judiciales los han obligado a incluirlo. ¿Va a hacer falta plata?
El Conpes da unos $6 billones anuales hasta el año 2021 para reparación a las víctimas, y este año vamos a invertir ocho. El Conpes dejó una cifra, pero quedó determinado que, de ser necesario, aumentaría el presupuesto. Esta es una decisión política. Tenemos un compromiso con la reparación y así superaremos problemas presupuestales.
¿Qué tanto cree que han avanzado las Farc en el reconocimiento de sus víctimas?
Al comienzo tuvieron expresiones muy desafortunadas, pero el pronunciamiento conjunto que hicieron con el Gobierno al iniciar la discusión sobre las víctimas es un avance. Este proceso, como ningún otro en el mundo, les está dando participación a las víctimas. Eso no ocurrió ni con paramilitares ni con guerrillas. Todos quisiéramos una actitud más clara de las Farc pidiendo perdón por lo sucedido en estos 50 años, pero confío en que en la medida en que avance el proceso va a haber una declaración clara y contundente, sin tantos matices.
Matices que forman parte de una lógica de negociación…
El tema de las víctimas es de mucho dolor y no debería ser fruto de un pulso político. Francamente, no alcanzo a entender esa lógica, pero hay que esperar que al final terminemos en lo que tenemos que terminar: que si las Farc pretenden que se apliquen mecanismos de justicia transicional para ellas en una mesa de negociación, eso sólo se podrá hacer sobre la base de verdad, reparación, garantías de no repetición y una actitud de solicitud de perdón.
¿Es el Estado necesario para auspiciar una organización de víctimas de la guerrilla?
Uno de los grandes efectos positivos de la Ley de Víctimas es que se ha creado un tejido social alrededor de éstas. Antes eran invisibles y hoy están organizadas, exigen sus derechos, hay democracia interna. Este gobierno tiene toda la autoridad moral para decirles a las víctimas —particularmente a las de las Farc— que los acompañamos en sus exigencias para que este proceso sea legítimo. Yo prendo veladoras todas las noches para que no pase como en España, que el movimiento de víctimas se dividió ideológica y políticamente. Necesitamos que no sean manipuladas políticamente y que entiendan que el dolor es el mismo, independientemente de cuál sea el victimario.
Si esa vocación del Gobierno ha sido tan clara, ¿por qué cree que lo chiflaron en el pasado encuentro en Bogotá?
El 95% de las víctimas que asistieron a ese encuentro saben que el Gobierno las acompaña. Lo que sucedió fue un episodio orquestado, programado por parte de sectores aislados. Soy víctima del conflicto y comparto su dolor, pero ese grupo de derecha, Reintegración Nacional, al igual que lo hizo en el encuentro de Cali, está dedicado a infiltrar a las víctimas para oponerse a la negociación.
¿Restauración Nacional implica un riesgo para la estabilidad del proceso?
No. Es un tema que no es de importancia. Aparecen por ahí y es lamentable que haya personas dedicadas a esas tareas.
¿Hay figuras del uribismo que forman parte de este grupo?
Eso dicen los medios, pero somos respetuosos de todas estas expresiones. Ojalá las personas que están empeñadas en manipular a las víctimas entiendan que les hacen un daño a ellas y a la sociedad.
csegura@elespectador.com
@CamiloSeguraA