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¿Hay «lobby» para frenar el proyecto de reglamentación de cirugías plásticas?

Según el senador Jorge Iván Ospina, ponente de la iniciativa, van 24 sesiones plenarias en las que se incluye en la agenda, no se discute y no se vota.

En lo corrido de 2016, doce personas han muerto en el país por complicaciones en cirugías plásticas mal realizadas. / Archivo
En lo corrido de 2016, doce personas han muerto en el país por complicaciones en cirugías plásticas mal realizadas. / Archivo

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En lo corrido del año, doce personas han muerto en el país por complicaciones en cirugías plásticas mal realizadas y alrededor de 160 sufrieron daños incapacitantes en el rostro o en el cuerpo por la misma causa. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica, Colombia es el quinto país en el mundo donde más se realizan procedimientos quirúrgicos con fines estéticos y el segundo en América Latina, después de Brasil. Y son cerca de 5.000 los profesionales de la medicina que aquí cuentan con el título de especialistas en cirugía plástica estética y reconstructiva o en especialidades médicas y quirúrgicas estéticas.

Sin embargo, ante la falta de regulación, la realidad muestra que un sinnúmero de profesionales, sin titulación ni conocimiento, vienen realizando ese tipo de procedimientos con esos resultados no esperados por los pacientes e incluso desenlaces fatales. Y el proyecto de ley que busca reglamentar el ejercicio de la cirugía plástica en el país —radicado en septiembre de 2014— sigue estancado en el Congreso, en medio de los reclamos de su autor y ponente, el senador Jorge Iván Ospina, de la Alianza Verde: “Llevamos 24 sesiones donde el proyecto se agenda, pero no se discute y no se vota. La solución para que personas no sigan muriendo está en la regulación. La vida y la dignidad de las personas responde a la gestión de nuestro Congreso”, enfatizó.

Lo delicado del asunto es que en los mismos pasillos del Capitolio se habla de un intenso lobby, con respaldo de algunos legisladores, que vienen haciendo algunos médicos con el fin de frenar la discusión y aprobación de la iniciativa. Algo que desde la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva no es comprensible. “Son rumores y la verdad es que no sabemos nada que indique eso. Nosotros creemos que el proyecto tiene un marco solido e integral y nos favorece a todos. Habla de especialistas con educación formal y especialización, y define unos períodos para quienes tengan que convalidar u homologar sus estudios. Esa es la manera correcta de desarrollar un proyecto y darles oportunidad a todos y no que solo beneficie a unos pocos”, indica Lina Triana, presidenta de la agremiación.

No piensan así en la Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética, que desde el inicio del trámite del proyecto les pidió a los congresistas analizarlo con lupa para que no haya discriminaciones, pues podrían verse afectados unos 1.500 profesionales. “Cada que hay una muerte hay un show mediático, pero nunca se sabe realmente quién es el profesional que practicó el procedimiento. Se ha tergiversado quiénes son los médicos que pueden realizar las cirugías, entonces la ley no hace nada para mejorar los servicios y evitar las muertes”, asegura Eduardo Domínguez, presidente de la Asociación, durante la audiencia pública que se hizo el año pasado en torno a la iniciativa. En su concepto, se debe hacer la diferenciación entre cirujanos plásticos y cirujanos estéticos, ya que los dos están capacitados para estos procedimientos, pero la ley propuesta discrimina a los últimos.

Y agrega: “Medicina Legal hizo un estudio de 1993 a 2007 donde se comprobó que se presentaron 28 muertes y de éstas, 19 fueron por procedimientos de cirujanos plásticos, dos por médicos generales y el resto por personal no médico. Entonces, afirmar que hay un persona idónea para este tipo de procedimientos con toda la seguridad es falso, porque la gran mayoría de muertos han sido por cirujanos plásticos”. Palabras que, sin duda, apuntan a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, que desde 2014 inició una campaña denominada “Cirugía Plástica con Cirujano Plástico”, buscando reducir el número de personas que padecen complicaciones tras dejarse intervenir por personal sin preparación.

Una discusión en la que también ha terciado la Academia Colombiana de Medicina, a través de su presidente, Juan Mendoza Vega, quien ve como un problema mayor la cantidad de médicos que no están autorizados para hacer aquellos procedimientos y que ponen en riesgo la vida de muchas personas. “Hay una escuela muy fuerte en Colombia que cree que un médico, por el simple hecho de graduarse de medicina, está preparado para hacer una cirugía estética. Infortunadamente hay países donde ofrecen cursillos y congresos del tema. Luego vienen aquí, los validan y las autoridades los avalan para poner implantes. Debe haber una mejor regulación”.

Para el senador Ospina, es cierto que un gran número de médicos profesionales, sin la titulación o certificado requerido por el proyecto de ley, se encuentran realizando este tipo de prácticas, algunos con conocimientos o competencias obtenidas con procesos de educación continuada en instituciones del exterior, sin que haya sido posible su convalidación u homologación por parte del Ministerio de Educación. Y subsanar esta situación es uno de sus objetivos. “Es inaudito que en nuestro país sigan presentándose muertes y complicaciones de salud por cirugías mal practicadas, por lo que debe sancionarse drásticamente a las personas que, sin estar calificadas, realizan este tipo de procedimientos, así como a las clínicas y hospitales que lo permitan”, dice.

De hecho, el proyecto de ley contempla multas de hasta 5.000 salarios mínimos, el cierre del establecimiento de salud o comercio y responsabilidad penal, civil, administrativa y disciplinaria ante la justicia. Asimismo, toda persona que se realice un procedimiento estético deberá contar con consentimiento informado, completo e ilustrado, en el cual se le comuniquen los riesgos y posibles complicaciones a los que se somete y tendrá que adquirir de manera obligatoria una póliza que ampare dichas complicaciones que se puedan presentar durante la cirugía. Finalmente, el proyecto busca crear un registro de público acceso en el que los usuarios podrán conocer cuáles son los médicos con competencias formales para realizar cirugías estéticas en el país.

Frente a la discusión entre cirujanos plásticos y cirujanos estéticos, la norma establece que lo fundamental es que ese tipo de intervenciones sean practicadas por un médico que cuente con especialización en este tipo de cirugía o un médico especialista con competencias formales en procedimientos médicos y quirúrgicos estéticos. “Es decir, no es de exclusividad de los cirujanos plásticos, pero sí deben ser profesionales médicos con conocimientos otorgados por una especialidad médica sobre procedimientos y cirugías estéticas”, agrega Jorge Iván Ospina.

En este sentido, el proyecto crea también el Consejo Técnico de las Especialidades Médico Quirúrgicas con competencias en Procedimientos Médicos y Quirúrgicos Estéticos (Ctecp), que tendrá dentro de sus funciones asesorar a las universidades en la creación de los requisitos para las especialidades médicas y al Gobierno Nacional en los problemas que se detecten de ejercicio ilegal de la profesión, los procesos de convalidación de títulos, el licenciamiento de insumos médicos y sobre temas de publicidad engañosa. “Con la vida y la dignidad de las personas no se juega”, concluye el congresista.

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