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Algunos uribistas radicales lo consideran “traidor” a su causa. Incluso, hace algunos días el exvicepresidente Francisco Santos lo acusó de haber repartido $30.000 millones dentro de la “feria burocrática” en que —según dijo— anda el Gobierno. En entrevista con El Espectador, el presidente de la Cámara de Representantes, Augusto Posada, responde a sus críticos, dice que no le ve posibilidades al uribismo de llegar al poder en 2014, que hay muchos oportunistas alrededor del expresidente Uribe y que no ve traición en el mandato de Juan Manuel Santos.
¿Que pasó con el uribismo en el hoy santista Partido de la U?
El partido se creó bajo los postulados de la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social del presidente Uribe y el gran reto era trascender su figura. Yo siento respeto y admiración por él, pero soy un hombre que creo en los partidos y en las instituciones. Él puso la primera piedra, luego decidimos apoyar al candidato Santos a la Presidencia y no creo que se hayan traicionado sus postulados.
Eso no piensan ni Uribe ni sus más cercanos seguidores…
Pues yo no veo distanciamientos ideológicos. Lo que sí veo es que hay muchos oportunistas alrededor del expresidente Uribe, personas que no son capaces de conseguir votos y salen y arman un zafarrancho haciéndole daño al país. Están pescando en río revuelto a ver si él encabeza una lista al Senado y los jalona.
Es que es el mismo Uribe quien dice que se desvió el camino…
Pero vea que lo que se inició en 2002, hoy continúa: internacionalización de la economía, que hoy va mejor que nunca; inversión social, con $42 billones y redistribución de las regalías; en seguridad, se le han dado los más grandes golpes a las Farc. Todo esto no habría sido posible sin el proceso de tiempo atrás y este gobierno ha sido fiel a ese compromiso. Lo que creo es que la cercanía con Chávez y el nombramiento de Juan Camilo Restrepo y de Vargas Lleras como ministros molestó a Uribe, pero no se puede hablar de traición.
¿Cuándo habla de oportunistas se refiere a Francisco Santos, que lo acusó a usted de haber repartido $30.000 millones para favores políticos?
¿Qué puedo decir de Pachito Santos? Él es un hombre ameno y muy lengüisuelto. Por ahí comentaban que en una entrevista a su padre, este señaló que lo que ha tenido que hacer en la vida es andar disculpándolo por las cosas que dice. A mí ni me va ni me viene, pero si tiene pruebas que las presente. Eso no me trasnocha.
¿Usted le ve fuerza al uribismo para pelear la Presidencia?
No, y lo digo de manera contundente. El prohombre al que los colombianos le agradecemos su entrega y su amor es el presidente Uribe, pero ya nos hemos dado cuenta de que sus votos no son endosables. Tengo mucho respeto por personas como Óscar Iván Zuluaga, pero no veo oportunidades ahí. Ojalá puedan construir una tendencia política seria.
¿Qué esperar del segundo período legislativo, que arranca en marzo?
Este es un año electoral en el que los congresistas van a estar pensando en su reelección. Esa es una realidad política y tenemos que acordar con el Gobierno la agenda. Le he dicho al presidente Santos que deberían ser cuatro o cinco proyectos del Ejecutivo y lo demás que sea iniciativas legislativas, porque todos querrán mostrar resultados a sus electores.
¿Habrá reforma política?
Tal vez reforma al Código Electoral, pero no veo ambiente para una reforma política. No podemos cambiar las reglas entrando en un año electoral. Y lo que sí tengo claro es que estoy en contra del transfuguismo. Eso no es serio.
¿Y será que hay ambiente para la reforma pensional?
Es un suicidio. Este período es de apenas tres meses y una reforma pensional hay que estudiarla a fondo y sin afanes.
¿Cree que el proceso de paz de La Habana está ligado a la reelección de Santos?
Veo una relación entre los resultados del proceso y la reelección del presidente. Pero también creo que no necesariamente firmar la paz le va a dar esa reelección a Santos, porque si él ve que las Farc están jugando con el pueblo colombiano y sabe levantarse de la mesa, la gente va a reconocer que intentamos como gobierno hacer la paz, pero no se pudo porque la guerrilla no quiso. Pero soy optimista en que se va a lograr la paz (ver nota arriba).