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Desde que el pasado 23 de septiembre el presidente Juan Manuel Santos y el máximo jefe de las Farc, alias Timochenko, decidieron marcar el calendario con el 23 de marzo como fecha límite para la firma de un acuerdo de fin del conflicto, en Colombia se comenzó a hablar del 2016 como el año de la paz. Una noción que poco a poco ha ido cogiendo fuerza en la comunidad internacional y que se reforzó con un hecho particular: la nominación que ante el Comité Nobel hizo el parlamentario noruego Heikki Holmas para considerar a cinco víctimas del conflicto armado, al presidente Juan Manuel Santos y a Timochenko como candidatos al premio de paz.
Aunque tanto el nombre del mandatario colombiano como el del jefe guerrillero habían sido planteados para el mismo galardón el año pasado, la particularidad en esta oportunidad es que la postulación incluye a cinco representantes de las víctimas de la guerra en Colombia: Léiner Palacios, líder de las víctimas de la masacre de Bojayá, perpetrada por las Farc; Luz Marina Bernal, madre de uno de los jóvenes desaparecidos en Soacha en el marco de los denominados falsos positivos; Constanza Turbay, sobreviviente de toda una familia de líderes políticos de Caquetá masacrada por las Farc; Jineth Bedoya, periodista víctima de secuestro, tortura y violencia sexual por parte de los paramilitares, y José Antequera, hijo del asesinado líder de la Unión Patriótica José Antequera.
“Es un reconocimiento a las víctimas que han convertido su experiencia en el fundamento de los cambios que fueron negados y traicionados, una y otra vez, antes de que el conflicto se convirtiera en un infierno”, manifestó este último, en un escrito publicado en su blog personal en internet.
Con los diálogos de paz en la recta final y ad portas de darse la firma del acuerdo, las posibilidades de que el galardón sea otorgado al proceso colombiano son altas. De acuerdo con Benedicte Bull, directora de la Red Noruega de Investigación sobre América Latina, aunque se vienen muchas discusiones de fondo en el Comité Nobel, “en los últimos años no ha habido muchas cosas positivas en términos de paz y están eligiendo otros candidatos que han hechos cosas buenas, pero que no son directamente del espíritu de Alfred Nobel. Creo que, en este caso, un acuerdo de paz estaría en el espíritu de Alfred Nobel y tendría buena chance de ganarlo”, aseguró en entrevista con Blu Radio.