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Con la noticia de una nueva masacre en Tumaco, el presidente Iván Duque inició este sábado su agenda de trabajo en el suroccidente del país. Muy temprano llegó a Cali para una reunión con las autoridades locales y los familiares de los niños que fueron asesinados hace unas semanas en el barrio Llano Verde.
El mensaje principal que les dio Duque a las familias de las víctimas fue que los crímenes no quedarán en la impunidad y que el propio general Óscar Atehortúa, director de la Policía Nacional, está al frente de esa investigación sobre la que espera que haya resultados pronto.
Luego, en una declaración pública que hizo en compañía de Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali, y Clara Luz Roldán, gobernadora del Valle del Cauca, el primer mandatario resaltó que la investigación de los hechos también se hace de manera conjunta con la Fiscalía, que ya ha designado un equipo especial para este caso.
“Estamos para hablarles a las familias con afecto y amor, sabiendo que no hay ninguna decisión que pueda sanar su dolor y nada que pueda traer a sus hijos de regreso”, dijo el primer mandatario, comentando que tenía seguridad de que el trabajo de la Policía y la Fiscalía traerá resultados.
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Reiteró que los hechos de violencia presentados en los últimos días son cometidos por el crimen organizado, disidencias de Farc, Eln, Clan del Golfo, Caparros o Pelusos que están al servicio del narcotráfico.
De igual manera, Duque señaló la necesidad de luchas contra el narcotráfico, el terrorismo y la extracción ilegal de minerales, no solo con su desarticulación, sino con las herramientas de prevención y disuasión y “la capacidad de un Estado que rechaza la violencia como forma de expresión”.
La agenda del presidente Duque continuará este sábado en Nariño, departamento en donde se presentó un nueva masacre en Tumaco que, según el gobernador Jhon Rojas, dejó seis personas asesinadas.