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En los recuerdos del país aún está presente el lamentable episodio de la negociación del gobierno de Andrés Pastrana Arango (1998-2002) con las Farc en San Vicente del Caguán.
Los miedos de esa época volvieron en las últimas horas por el viaje que emprenderá una delegación del Congreso a Cuba para reunirse con las Farc.
Aunque el periplo de los legisladores fue autorizado por el propio presidente Juan Manuel Santos, hay quienes ven inconveniente ese encuentro con la guerrilla.
El jefe de Cambio Radical, el representante Rodrigo Lara Restrepo, quien decidió no viajar y envió a un delegado de su partido, dijo que hay una “naturaleza difusa” de la invitación al Congreso a Cuba porque “no es una invitación del Gobierno”.
“Tengo muy mal recuerdo del Caguán porque se convirtió en un desfile de personalidades. Allá al Caguán iba todo el mundo a tomar whiskey y sólo faltaba la revista Jet Set o la revista Caras”, aseguró.
En el mismo sentido, la senadora Claudia López Hernández (Alianza Verde) cuestionó de dónde pudo haber salido esa reunión de los congresistas con las Farc.
“A mí me parece inconveniente este periplo porque no veo a qué andan yendo los congresistas a La Habana toda vez que la negociación es entre el Gobierno y las Farc”, agregó.
En defensa del encuentro, el presidente de la Cámara, Alfredo Deluque Zuleta, dijo que no entiende cómo Lara lanza acusaciones contra sus homólogos cuando “hoy el viaje de los legisladores a La Habana es con una misión importante para poder ayudar al proceso de paz”.
De acuerdo a Deluque el mismo Lara ya había tramitado el visado para el viaje a Cuba y desistió del mismo a último momento.
Los congresistas se reunirán con las Farc en Cuba para explicarles a los guerrilleros los alcances del proyecto de reforma constitucional encaminado a la implementación de los acuerdos.