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Los tiempos de la refrendación

Mientras el equipo negociador regresaba a Colombia para adelantar consultas, la Cámara de Representantes aprobó el plebiscito para la paz. La próxima semana serán conciliados los textos de Senado y Cámara, pero desde ya se sabe que el umbral de decisión será del 13% del censo electoral, es decir, poco más de 4 millones de votos.

03 de diciembre de 2015 – 11:15 p. m.

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Casi 15 días sesionó la mesa de diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba) en busca de un acuerdo en el tema de justicia. Ayer, al tiempo que la plenaria de la Cámara aprobaba el plebiscito para la paz, el equipo negociador del Gobierno regresó a Bogotá para adelantar consultas con el presidente de la República y trabajar por separado. Una noticia que da pistas sobre que un acuerdo está cerca de darse a conocer. El ciclo 43 no ha terminado y las partes regresarán al Palacio de Convenciones de la capital cubana el próximo 10 de diciembre. Las Farc, por su parte, respondieron al pronunciamiento que el martes pasado hizo el general (r) Jorge Enrique Mora, miembro del equipo negociador del Gobierno, quien rechazó las propuestas de las Farc para alcanzar el fin del conflicto. “No se puede olvidar que el Acuerdo de La Habana del 26 de agosto de 2012 surgió como reconocimiento al hecho de que tras 60 o más años de conflicto no se dio nunca un vencedor ni un vencido”. De otro lado, el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, escribió en su cuenta en Twitter que el plebiscito por la paz es una medida unilateral del Ejecutivo, que no ha sido discutido en la mesa y no brinda la seguridad jurídica que la paz necesita. Pero más allá de las diferencias, el mensaje enviado por el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, a la Asamblea Nacional de Personeros, que se realiza en Cartagena, fue claro en que las partes están muy cerca de cerrar un acuerdo en el punto de víctimas, que se discute en La Habana desde junio de 2014, y resaltó que en este aspecto los personeros del país tendrán un papel preponderante. “Cada vez estamos más cerca de un acuerdo y aspiramos pronto a dar buenas noticias a los colombianos. Si logramos tener éxito en La Habana, el papel de los personeros será clave e implica un fuerte compromiso con los derechos humanos. De lo que se trata es de crear nuevos instrumentos de protección de los derechos humanos y dejar atrás fuentes de perturbación, arbitrariedad y de violación de los derechos fundamentales”, manifestó De la Calle. Al mismo tiempo, el jefe negociador expresó que “la paz debe funcionar en los territorios y los personeros deben ser esos agentes hacia la búsqueda de la reparación y quienes deben ayudar a articular los esfuerzos comunitarios. Por ejemplo, el punto uno ya acordado en La Habana sobre reforma rural implica un esfuerzo para que sea la propia gente la que empiece a dar respuestas a las transformaciones que deben darse tras la firma de un acuerdo final”. Y es que el reloj corre y a finales de marzo es el límite que pactaron el presidente Santos y Timochenko, máximo comandante de las Farc, para la firma del acuerdo final. Esta es la razón que ha llevado al Gobierno a impulsar el mecanismo del plebiscito para refrendar los acuerdos. Así las cosas, los tiempos legislativos obligan a que si se quiere refrendar un acuerdo final antes de junio del próximo año se habiliten creativas formas. Ahí es donde aparece el plebiscito como una posible solución. Y ayer, tras casi ocho horas de debate, la plenaria de la Cámara aprobó en último debate la iniciativa. Ahora, los textos de Senado y Cámara deberán ser conciliados la próxima semana. Y aunque el debate, que se desarrolla a puerta cerrada, promete ser difícil, el Gobierno impondrá su voluntad. Pero desde ya se pueden sacar algunas conclusiones. La primera: el plebiscito será convocado por el presidente de la República, con la firma de sus ministros. Para esto, el mandatario informará al Congreso de la República la fecha en que se llevará a cabo. Ésta sólo puede ser mínimo un mes después de solicitarlo y máximo cuatro. Se entenderá por aprobado el referendo cuando el Sí haya conseguido el 13% del censo electoral, que corresponde a más de 4 millones de votos, y haya superado al No. El resto son pequeñas diferencias entre las versiones de Senado y Cámara que versan sobre la financiación de las campañas o las regulaciones a la publicidad. La otra semana las dos corporaciones adelantarán la conciliación y la ley estatutaria pasará a revisión de la Corte Constitucional, la cual se tomará hasta dos meses para estudiarla.  A esas alturas el cese bilateral del fuego ya será una realidad y seguramente conoceremos el acuerdo de víctimas, por lo que la mesa estará lista para cumplir el mandato de someter a consideración de los colombianos un acuerdo final de paz. 

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