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Los votos huérfanos en Senado

Un tercio de los actuales senadores no buscará reelegirse. Verdes, los más afectados.

Gilma Jiménez, fallecida, fue la segunda mejor votación al Senado en 2010./ Gabriel Aponte
Gilma Jiménez, fallecida, fue la segunda mejor votación al Senado en 2010./ Gabriel Aponte
Foto: GABRIEL APONTE

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Se entienden como ‘votos huérfanos’ aquellos que fueron válidos en las elecciones al Congreso de 2010 que no podrán emitirse a favor de la misma opción individual este domingo, porque el candidato no se postuló nuevamente. Y según un informe del Observatorio de Procesos Electorales (OPE) de la Universidad del Rosario, los senadores que no buscarán la reelección al Congreso representan el 40% de los votos sumados por las 20 mayores votaciones individuales de 2010.

“En cada elección legislativa deploramos la falta de renovación de la oferta política, al constatar que la gran mayoría de los congresistas aspiran a un nuevo mandato. No obstante, el diagnóstico puede ser algo exagerado. Si comparamos las actuales listas de candidatos al Senado con los electos en 2010, constatamos que un buen tercio de estos últimos no se presenta a reelección este año”, explica Yann Basset, director del Observatorio y autor del informe Grandes ausentes, votos huérfanos y baldíos electorales al Senado.

De hecho, muchos congresistas no volverán a aspirar al Congreso porque ya no se sienten a gusto en el partido por el cual fueron electos en 2010 o porque no pudieron ser candidatos este año, pues habrían incurrido en doble militancia. Es el caso de Juan Lozano, Liliana Rendón o Juan Carlos Vélez, que se sienten cercanos al uribismo, y de buena parte de la bancada electa en 2010 por el Polo Democrático, que emigró hacia el movimiento Progresistas, hoy en coalición con la Alianza Verde.

Según el informe del OPE, el porcentaje de votos huérfanos para estas elecciones será del 20%. En este orden de ideas, precisamente la Alianza Verde —antes Partido Verde— tiene el mayor porcentaje de votos huérfanos con un 45,8%, seguido por el Partido de la U con 31,5%, PIN (ahora Opción Ciudadana) con 31,1%, Polo con 30,7%, Cambio Radical con 18,2%, Partido Liberal con 15,1% y Partido Conservador con 8,9%.

“El fallecimiento de Gilma Jiménez, una de las senadoras más votadas en el país y que haló la lista verde en 2010, significa una pérdida importante, a la cual se suma la decisión de John Sudarsky de buscar la candidatura presidencial”, explicó Basset. Con esto, cerca de la mitad de los votos verdes de 2010 se encuentran huérfanos en 2014, lo que explica probablemente la decisión de la formación de fusionarse con los Progresistas.

El Partido de la U registra la pérdida de 12 miembros de su bancada, entre los cuales están sus dos mayores votaciones de 2010: Juan Lozano y Dilian Francisca Toro. Su bancada sufrió la deserción de los que, como el primero, se sienten cercanos al expresidente Uribe, y de los que, como la segunda, tuvieron que renunciar a sus curules tras decisiones judiciales.

El PIN, ahora Opción Ciudadana, se verá afectado de nuevo por divisiones entre los distintos grupos regionales que lo conforman, sin hablar de la muerte del senador de mayor votación del partido, Juan Carlos Rizzetto. A su vez, la bancada del Polo Democrático fue diezmada por las escisiones del partido, y entre los que fueron electos en 2010, sólo Jorge Robledo y Alexánder López buscan la reelección ahora. Cambio Radical perdió a Javier Cáceres, su senador más votado en 2010, condenado por parapolítica, y a Fuad Char, aunque en este caso será reemplazado por su hijo Arturo.

En cuanto a los partidos tradicionales —Liberal y Conservador—, llama la atención que son los menos afectados por estas defecciones y que tienden a tener un voto más estable y previsible, particularmente en las zonas rurales. “El Partido Conservador es el que tiene menos votos huérfanos, lo que sugiere que puede retener muchos de sus votos de 2010. Sin embargo, difícilmente podrá crecer, porque las regiones tradicionalmente azules tienen muy pocos votos huérfanos”, señala Basset.

En cambio, el Partido Liberal tiene campo para progresar en la medida en que las regiones con mayores votos huérfanos tienen fuerte tradición liberal, particularmente las costas Atlántica y Pacífica. El informe concluye que “los votos huérfanos de las grandes ciudades prometen buenas oportunidades para candidatos con imagen de independientes o para el voto en blanco”.

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