
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La carrera política de Miguel Uribe Turbay se vio truncada 14 años después de que empezara. El senador y precandidato presidencial murió este 11 de agosto, a la 1:56 a.m., tras pasar dos meses y cuatro días hospitalizado en la Fundación Santa Fe en Bogotá. El 7 de junio pasado, Uribe fue víctima de un ataque sicarial mientras realizaba un acto político en la localidad de Fontibón, en el occidente de la capital del país. Ese día, Uribe Turbay estaba en un acto político en el marco de su carrera por llegar a la Casa de Nariño.
Cuando tenía 26 años, el político fue electo como concejal de Bogotá con el aval del Partido Liberal, la primera colectividad en la que militó por la cercanía de su abuelo, el expresidente Julio César Turbay, con esta colectividad. Por sus debates y propuestas, varios de sus compañeros y otras figuras lo llegaron a calificar como una “revelación” y “promesa” de la política nacional.
En su curul, y como lo haría durante los siguientes 14 años, le hizo oposición a Gustavo Petro, quien entonces era alcalde de Bogotá. Esa oposición le permitió llegar a la Presidencia de la corporación en 2014. De hecho, su nombramiento llevó a una ruptura en el Palacio de Liévano. Tan pronto pasó, Petro le pidió la renuncia a Néstor García Buitrago como secretario de Ambiente, toda vez que los verdes, que hacían parte de la colectividad de gobierno en el Concejo, respaldaron la candidatura de Uribe Turbay.
Los cálculos de Petro y de su secretario de Gobierno, hoy ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, eran que las bancadas del Polo, verdes, progresistas, la mitad de la U y dos concejales ‘robados’ a Cambio Radical o a los conservadores se convirtieran en mayorías para poner una mesa directiva favorable a la administración.
La relación entre Uribe y Petro también se vio marcada cuando se desató la polémica de la destitución al mandatario local en ese entonces por parte del exprocurador Alejandro Ordoñez; Uribe defendió la decisión tomada por el líder de la entidad investigadora. “El fallo del procurador demuestra lo que muchos advertimos y fue la improvisación, arbitrariedad y el desconocimiento de la ley de Petro cuando emprendió la implementación del modelo de basuras. La ley es para cumplirla y Petro no puede pretender saltarse la ley”, declaró en aquella época.
Más allá de su rol de oposición, como concejal de Bogotá también es recordado por impulsar políticas públicas orientadas al bienestar social, propuestas en materia de educación como el bilingüismo para los colegios públicos, los eventos culturales y las obras viales claves para la capital.
Lea también: “Llegó la hora de unir a Colombia”: su última entrevista con El Espectador
Tras salir del Concejo en 2015 y luego de las elecciones de ese año, el electo alcalde Enrique Peñalosa lo llamó para que ocupara el cargo de secretario de Gobierno. Con el visto bueno de Cambio Radical –partido al que se acercó–, Uribe se convirtió en el encargado de las relaciones políticas de la capital bogotana. Una de las principales polémicas en ese cargo fue la emisión de un concepto, desde su despacho, que fue considerado revictimizante por el feminicidio de Rosa Elvira Cely en 2012 en el Parque Nacional. El entonces secretario aclaró que el concepto no se le consultó.
Como alfil de Peñalosa, fue un defensor férreo de apuestas como la del metro elevado, lo que también lo enfrentó con un petrismo que reclamaba una línea subterránea que ya había propuesto Petro en su administración. “Resulta que encontramos un proyecto sin recursos, sin empresa Metro, sin convenio de cofinanciación, sin CONPES nacional, sin aprobaciones de la banca multilateral (…) el mejor metro no es si es subterráneo o elevado, el mejor metro es el que podamos hacer y el que hagamos ya”, señaló.
Según él mismo lo recordaba, como secretario de Gobierno lideró la implementación de la primera Política Pública de Derechos Humanos y la creación del primer Comité Distrital de Derechos Humanos, impulsó una política de libertad religiosa en todo el país, creó inspectores de policía contra el maltrato animal y lideró el primer plan de acciones afirmativas para pueblos indígenas en Bogotá. En 2018 fue nominado por la organización One Young World como uno de los 10 políticos jóvenes más influyentes a nivel global.
En 2018 renunció a su cargo con una clara intención: llegar al Palacio de Liévano. Aunque se inscribió como candidato independiente, con 400.000 firmas que avalaron su candidatura, contó con el apoyo de varios partidos políticos, entre los que se contaron Conservador, Mira, Liberal, Colombia Justa Libres y Centro Democrático, que incluso tenía su propia candidata –Ángela Garzón–, pero que le retiró el apoyo para respaldar la aspiración de Uribe Turbay.
Desde el comienzo fue cercano al expresidente Álvaro Uribe, por cuenta de la familiaridad de este con el abuelo de Uribe Turbay, el también expresidente Julio César Turbay (1978 – 1982). Pese a ese respaldo y a los multitudinarios eventos que realizó, no logró llegar al Palacio de Liévano, quedando en cuarto lugar, con 426.982 votos, lo que mostró el impacto de la baja popularidad de Peñalosa, de quien no se pudo desmarcar durante la campaña.

Pero la pantalla que tuvo como candidato a la Alcaldía de Bogotá, aún habiendo perdido frente a Claudia López, le permitió tener un puesto preferencial en la lista al Senado del Centro Democrático. Aún, pese a la incomodidad que generó entre otros militantes del uribismo que cuestionaron que se priorizara a Uribe Turbay por sobre otros que llevaban más tiempo, quedó como cabeza de lista para el Senado. Fueron los primeros comicios, desde la fundación de la colectividad, en la que el expresidente Uribe no participó por su renuncia para enfrentar el proceso judicial por el que hoy está condenado por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal.
Recomendado: “Nos duele la muerte de Miguel”: Petro tras magnicidio de Uribe Turbay
El 13 de marzo de 2022, Miguel Uribe Turbay se convirtió en el congresista más votado, no solo de su partido, sino de todo el país, con 223.167 votos. Con ello, se convirtió en una de las voces fuertes de la oposición al presidente Petro.
Los temas a los que Uribe Turbay les puso la lupa
Desde la Comisión Tercera del Senado y la plenaria de la corporación, el senador lideró varios debates de control político en contra del Gobierno, especialmente en temas relacionados con seguridad y economía. Uno de los últimos que realizó, en mayo de este año, fue bautizado como “Colombia al borde del colapso fiscal”.
Uribe explicó por qué, a su juicio, en la actual administración se presentó una de las caídas más históricas en el recaudo tributario, con $18,5 billones menos que en 2023. Así mismo, cuestionó el aumento del gasto público hasta $140 billones y lo que llamó un “golpe al tejido empresarial” con la reforma tributaria. “Quieren quebrar a las empresas para seguir aumentando la burocracia, seguir robando nuestros impuestos y aferrarse al poder”, dijo en el debate.
El senador también se enfocó en la situación del sector minero energético. Según dijo, la administración inició una “ofensiva directa” contra las empresas y acusó a Petro de que, mientras otros países gestionan la transición energética con planes realistas, él “pareciera estar apagando su motor económico sin un plan de respaldo”. Por otra parte, denunció que Ecopetrol habría perdido $40 billones y enfiló baterías en contra de Ricardo Roa.
“¡Se están robando a Ecopetrol! Como gerente de campaña de Gustavo Petro, Ricardo Roa cometió todo tipo de irregularidades. Ahora, como presidente de la compañía más importante del país, está permitiendo que se la roben. Su permanencia en Ecopetrol es insostenible, debe renunciar de inmediato”, aseguró en junio de este año.
No se pierda: Miguel Uribe y su biografía: el dolor, la fe y los recuerdos que definieron su vida
Sobre seguridad, varios de sus compañeros recuerdan el debate de moción de censura que dirigió en contra de Iván Velásquez, entonces ministro de Defensa, por la crisis de orden público que azotó al país en 2024. El político opositor cuestionó el aumento de la violencia contra líderes sociales, las cifras de masacres, secuestros, extorsión, cultivos de hoja de coca y, además, la apuesta de paz total del Gobierno para dialogar con grupos armados y bandas ilegales.
“El 7 de agosto del 2026 vamos a acabar con la farsa de la paz total y a establecer un único marco jurídico de sometimiento de los grupos criminales. Tenemos un plan y lo vamos a implementar desde el día 1”, dijo en mayo pasado, en medio de uno de sus primeros debates como precandidato presidencial.
Uribe Turbay también fue uno de los que lideró en 2024 la negación, por primera vez, del presupuesto planteado por el Ejecutivo. También fue la punta de lanza para que, en diciembre de ese año, se hundiera la ley de financiamiento, entendida como una nueva reforma tributaria para, precisamente, fondear con $12 billones las arcas del Estado impactadas por el hueco fiscal.
Las apuestas legislativas de Miguel Uribe
De acuerdo con sus rendiciones de cuentas, Miguel Uribe Turbay presentó y defendió 24 proyectos de ley y actos legislativos como autor y coautor en sus primeros dos años en el Congreso. Uno de los que más promovió fue el que pidió revivir los días sin IVA, una iniciativa que se creó durante la pandemia con un decreto del entonces presidente Iván Duque. Aunque el Congreso lo aprobó, el presidente Petro objetó la norma y la devolvió al Legislativo que, en todo caso, negó esas objeciones dejando la decisión final en la Corte Constitucional. El alto tribunal devolvió el articulado para archivarlo.
Uribe también fue ponente en 2022 de la reforma tributaria del oficialismo; sin embargo, no firmó la ponencia positiva asegurando que no se habían tenido en cuenta sus propuestas: “Esta reforma tributaria aumentará el desempleo, la pobreza, la inflación y ahora, también el dólar. Ahora vamos a la justicia. Demandaremos la tributaria”.
El senador también propuso prorrogar incentivos tributarios para la reactivación del turismo, el uso del cinturón de seguridad de tres puntos para el transporte escolar, nuevas inhabilidades para ser senador, medidas de protección para líderes sociales y la modificación a los límites del incremento del impuesto predial, entre otros proyectos.
Para finales de 2024, el senador Uribe Turbay confirmó lo que ya era un secreto a voces: buscaría ser candidato presidencial de 2026. Desde que se conoció su candidatura, hubo fricciones al interior del partido, donde hay otros cuatro interesados en conseguir el aval: María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín y Andrés Guerra.
Lea: Magnicidio de Miguel Uribe en vivo: así reacciona Colombia y el mundo
Uno de los primeros choques fue por la publicación, en octubre del año pasado, de una encuesta pagada por empresarios cercanos a Uribe Turbay en la que este punteaba como el favorito entre los cinco. Luego, en noviembre, realizó un evento por su cuenta en Medellín, cuna del uribismo, con varios políticos –como concejales, diputados y congresistas– que respaldaron su candidatura. Los otros cuatro precandidatos no recibieron bien esos pronunciamientos, alegando que aún ni habían decidido cuál sería el mecanismo para elegir a su candidato.
Para el 7 de junio, las discusiones internas en el Centro Democrático continuaban. Pero también las movidas independientes de cada uno. Ese día, Uribe Turbay decidió realizar un evento en el barrio Modelia, al occidente de Bogotá. Sobre las 5 de la tarde, subió a una tarima armada en el Parque Golfito. Mientras hablaba a sus simpatizantes, un joven de 15 años se acercó por la espalda al precandidato y le disparó en repetidas ocasiones, tres de ellas impactando en su cuerpo: dos en la cabeza y una en la pierna derecha.
Desde ese momento, estuvo hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Fundación Santa Fe. Sin embargo, 65 días después, y tras una hemorragia presentada el pasado sábado, Miguel Uribe Turbay murió.
👁🗨 Conozca cómo votan los senadores y representantes a la Cámara en ‘Congreso a la mano’.
👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en los temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; dcristancho@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com ; lbotero@elespectador.com o lperalta@elespectador.com.