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En Colombia sobrevive, desde tiempos inmemoriales, una clase política a la que coloquialmente se le conoce con el nombre de ‘Delfines’. Son, en esencia, descendientes de políticos que quieren seguir el legado de sus familiares y ocupar cargos de poder.
Los ejemplos son varios. Germán Vargas Lleras, actual candidato a la presidencia, es el nieto del expresidente, Carlos Lleras Restrepo; Juan Manuel Santos, actual jefe de Estado, es nieto del expresidente, Eduardo Santos Montejo; los senadores y hermanos, Juan Manuel y Carlos Fernando Galán, son hijos del asesinado candidato presidencial (1989), Luis Carlos Galán Sarmiento; Horacio José Serpa, actual candidato al Senado, es el hijo del senador y excandidato a la Presidencia, Horacio Serpa. Hay más.
Sin embargo, la polarización política que se vive en Colombia y que se ha radicalizado por cuenta del fracaso de un viejo matrimonio de poder (Santos y Uribe), ha generado que la familia Santos, que tradicionalmente estuvo cohesionada en procura del voto popular, luzca cada vez más distante.
Francisco Santos, primo de Juan Manuel Santos Calderón, hace rato que decidió dejar enfriar su relación familiar con el actual presidente, para convertirse en uno de sus críticos más agudos. ‘Pacho’ puso por encima de los lazos familiares, sus convicciones políticas. Actualmente es la ficha que el expresidente, Álvaro Uribe perfila como candidato para la alcaldía de Bogotá. Lea: Con valiente relato, hijo de «Pacho» Santos narra cómo salió del clóset y emprende campaña por minorías
En este contexto. Para las próximas elecciones parlamentarias, nació otro delfín. Se trata de Gabriel Santos, hijo de Francisco Santos, candidato, por supuesto, del Centro Democrático, a la cámara por Bogotá.
Según dice, para los Santos, «ahora se nos volvío mucho más difícil salir a la calle», por temor a los abucheos. «Seguimos luchando por recuperar el prestigio perdido», explica.
Poco tiempo después, el trino fue eliminado y el mismo Martín Santos puso otro mensaje diciendo: “Sí. Borre tweet por respeto a Pedro que nada tiene que ver. Da piedra matoneo a minorías por intereses políticos. Procurar caer en su mismo juego”. Sin embargo, la polémica en las mismas redes sociales ya estaba encendida y mientras algunos cuestionaban la actitud del hijo del primer mandatario, otros la emprendían contra el exvicepresidente. Lea también: A Martín Santos se le fue la mano con trino sobre debate de orientación sexual
De hecho, “Pacho” Santos, como lo conoce el país, respondió con un gesto que para muchos fue calificado como de grandeza: puso en el perfil de su cuenta en Twitter la foto de su hijo Pedro.