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Debido a los altos niveles de pobreza y miseria que vive el país, el Gobierno Nacional planteó la necesidad de abrir el debate al control de natalidad.
Con miras a frenar tanta pobreza, el Ejecutivo no descarta que se deba discutir sobre la problemática de los embarazos a temprana edad.
En diálogo con RCN La Radio, el alto Consejero para la Prosperidad Social, Samuel Azout, dijo que es partidario de discutir el tema del control de la natalidad.
Según el informe radial, las estadísticas oficiales indican que 20 de cada 100 embarazos corresponden a mujeres adolecentes, la mayoría de ellas, pertenecientes a los estratos más bajos de la población.
«Esta situación se ha convertido en un factor de perpetuación de la pobreza extrema. Las mujeres embarazadas a temprana edad quedan en condición de improductividad económica y se marginan de la educación formal y la capacitación», explicó.
Agregó que el Gobierno está trabajando en un Plan Nacional de educación sexual y reproductiva para reducir los índices de embarazos y los hogares hagan una adecuada planificación familiar.
«Tener muchos hijos a temprana edad atenta contra la promoción social en Colombia«, consideró Azout aclarando que el control de la natalidad es más complejo que la simple distribución de preservativos e implica modificar costumbres y creencias culturales.