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Más de 800 mujeres en Medellín se atrevieron a soñar en grande que la política, en el país, sí se puede hacer de forma distinta. El fin de semana pasado, el movimiento feminista Estamos Listas, que irrumpió en la escena local en las elecciones de 2019 con lista al Concejo de la ciudad y a la junta administradora local del corregimiento de Santa Elena, votaron para expandirse en Antioquia y Colombia. Eso significa que se presentarán en las elecciones parlamentarias buscando la personería jurídica para constituirse en partido político e impulsando una candidatura feminista a la Presidencia. Milena Trujillo, integrante del movimiento, explica la decisión, cómo proyectan el funcionamiento de su gobierno abierto y cuáles son los círculos de la confianza a escala nacional.
Lea: Movimiento Estamos Listas impulsará candidatura presidencial feminista.
¿Qué pasó este fin de semana en la asamblea anual, donde decidieron extenderse como movimiento a nivel nacional?
Hace un año en asamblea anual se había autorizado por parte de todas iniciar la exploración para este camino de expansión del movimiento. Eso implicaba iniciar conversaciones con mujeres del resto del país y del departamento de Antioquia y empezar a mirar cómo podría ser y cómo estaban esos ánimos. En la asamblea de este fin de semana lo que hicimos fue contar todas las experiencias que tuvimos durante 2020, se propusieron tres alternativas, deliberamos alrededor de estas y, a través del gobierno abierto, votamos y la decisión es la que dimos a conocer el lunes.
Además del anuncio, que evidentemente era una alternativa, ¿cuáles eran las otras dos?
Las propuestas giraron en torno a si nos quedábamos en Medellín ejerciendo y afianzando, si nos expandíamos hacia lo departamental, creando círculos de confianza en las subregiones de Antioquia y lanzarnos por firmas a la Asamblea en 2023. Y, como lo mencionas, la tercera opción era ampliar nuestro movimiento a lo nacional. Esta opción fue la que ganó y significa que participaremos de las elecciones al Congreso, con lista al Senado y Cámara de Representantes por Antioquia, no necesariamente integrada solo por mujeres de Estamos Listas. Estamos abiertas a hacer alianzas con otras mujeres del país. Además de esto, también avalamos que el movimiento haga una aclamación de una candidatura presidencial feminista, que, de nuevo, no significa que sea alguien de nosotras.
¿Con esta decisión le van a apuntar a conseguir la personería jurídica y convertirse en partido político?
Sí, la idea es ganar una curul en la Cámara por el departamento de Antioquia o una en Senado para consolidarnos como partido.
¿Con quiénes hablaron en el proceso exploratorio?
Nos pudimos reunir con mujeres de muchas partes del país, por ejemplo, del Meta, Sogamoso, Bucaramanga y sur de Córdoba. En total, conversamos con organizaciones de mujeres de 12 departamentos y 40 municipios.
En esa etapa exploratoria, ¿qué identificaron como los principales retos de llegar a todo el país?
Ahora hay más ganas que miedos. Esto supone muchos retos a la hora de expandir el trabajo político, pero creemos que, con el método que nosotras hemos ido construyendo para llegar a ocupar cargos de poder político, podemos lograrlo. Igualmente, desde los territorios, cada grupo de mujeres será el encargado de leer su contexto y las posibilidades que hay allí, asimismo, estos ya tienen un trabajo caminado y unas agendas locales que, como movimiento, asumiremos e impulsaremos. Bajo ese entendido, como movimiento en conjunto asumiremos y afrontaremos cada situación que se nos presente. También el desafío es llegar de la periferia al centro y dejar de seguir cánones o paradigmas políticos que han estado impuestos desde Bogotá, incluso, a veces, desde Medellín.
¿Cómo la metodología de ustedes, de un gobierno abierto, de una democracia interna, de los círculos de confianza, se va a expandir por el país?
Aún no puedo dar detalles, porque esto lo estamos construyendo apenas, tras la decisión. Lo que tenemos de base es nuestra experiencia en Medellín, por lo que la ampliación debe continuar con nuestros principios, siendo la confianza uno de los principales. Por ejemplo, las decisiones más importantes son de todas las integrantes del movimiento, son decisiones asamblearias, que se toman a través de nuestra plataforma de gobierno abierto, que, pese a la pandemia y los obstáculos que se presentaron, nos funcionó. A través de esta plataforma decidimos acerca de nuestra concejalía colectiva, que representa Dora Saldarriaga. Incluso, también consultamos a nuestro electorado a través de nuestro gobierno abierto sobre cómo les gustaría que se vote en algunos temas. Esta metodología nos ha permitido no depender de nadie y no deberle favores a nadie. Es decir, somos autónomas en lo económico e independientes en lo político. Eso queremos ofrecerle al país.
Además de las organizaciones de mujeres, ¿hablaron con alguna política con incidencia en lo nacional?
Hemos hablado con Ángela María Robledo y Francia Márquez. En ellas está el corazón de Estamos Listas. Ángela tomó una decisión de estar en la bancada de la esperanza. Francia en este momento es precandidata a la Presidencia. Entonces, por ahora, están en otros términos las conversaciones. No estamos cerradas a hablar con más mujeres y vamos a ver qué sucede. Seguimos conversando, seguimos en exploración de estos escenarios, de cara a todo el movimiento, que decidirá al respecto después.
¿Estarían dispuestas a apoyar a Francia Márquez o Ángela María Robledo, independientemente de los partidos o movimientos que las acompañen a cada una?
Eso aún no lo puedo responder. Lo que acabamos de aprobar en la Asamblea es que estamos liderando este asunto de llamar a mujeres importantes de este país, reconocidas, poderosas, inspiradoras, y de las que creemos a que asuman ese liderazgo y sean candidatas. Ya de aquí en adelante seguirán otras decisiones y eso tiene que ver con si se apoya a Ángela María siguiendo ese camino o apoyando a Francia, respecto al camino que haya elegido. Igual, la política es dinámica y no sabemos qué vaya a pasar.
¿Al igual que para Concejo de Medellín, al Congreso se irían por listas cerradas?
El escenario para Senado sería más en términos de una alianza con varias mujeres del país y con algunas fuerzas. Tendríamos que definir y mirar hasta dónde el movimiento está dispuesto a ceder. Sí sabemos, como lo mencioné, que, para asambleas y concejos, por lo menos en Antioquia y Medellín, iríamos con listas cerradas y colectivas, como en 2019, que nos olvidamos del individualismo y los caprichos, y presentamos algo en conjunto.
En caso de que apoyen una candidatura de una mujer en alianza, que no es propiamente de Estamos Listas, y que gane ¿ustedes como movimiento estarían dispuestas a renunciar a trabajar alrededor de la curul de forma colectiva, como lo hacen con la concejalía colectiva?
Entraríamos a negociar y ver cómo nuestra experiencia y nuestra forma de hacer política prevalezca. Obviamente, sobre nuestros principios no cedemos. Insisto, las alianzas aún no están decididas y esa será una decisión de todo el movimiento en el momento en que sea necesario. La idea nuestra no es llegar a perder. Queremos ganar y queremos que las mujeres ocupen el poder político en este país y eso implica entrar con fuerza en las alianzas.
¿Cómo se van a ver representadas otras poblaciones históricamente discriminadas dentro del movimiento?
Aquí cabe todo tipo de mujeres, y la diversidad siempre nos ha acompañado y enriquecido. No hay una diferencia entre las posibilidades de una u otra para acceder u ocupar las listas o ser parte de las comisiones de trabajo o del consejo político del movimiento. Es más, trabajamos potenciando toda esa diversidad. Por ejemplo, la lista al Concejo de Medellín estuvo conformada por tres mujeres negras, una abiertamente lesbiana, un hombre trans, jóvenes y adultas. Al Congreso, creemos que en algunos lugares será mayoritaria la conformación de listas de mujeres negras, mujeres indígenas, mujeres diversas sexualmente.
¿Y los hombres?
El movimiento es de mujeres. En las elecciones de 2019, los hombres conformaron los últimos lugares de las listas y no lo hicimos como hacen muchos partidos con las mujeres que las ponen de relleno, sino que firmamos un pacto y ellos aceptaron asumir esos lugares, porque entendían que el liderazgo es de las mujeres. Creemos que este método se puede expandir porque hay hombres que confían en este proyecto, reconocen que nuestra agenda no los excluye y confían en lo que hacemos.
¿Qué mensaje creen que les enviaron a partidos tradicionales con el anuncio y con la forma como vienen haciendo política, que le apuesta a lo colectivo sobre lo individual?
Nosotras hemos venido dando mensajes desde hace tiempo de que la política puede hacerse diferente, de que la política no necesariamente es fea y que a la hora de ejercer el poder político no es requisito ser hombre, corrupto, violento o que tiene que venderse o ceder a los principios u olvidarse de las personas que eligieron y no rendir cuentas. Nosotras eliminamos los egos y los personalismos de nuestro chip. Cuando decidimos conformar la lista al Concejo, lo hicimos pensando en la democracia interna, entonces todas las integrantes eligieron la lista y su orden. Eso es ejercer el poder de forma colectiva.
Ustedes hablan de un Estado feminista, ¿qué significa?
A diferencia de la forma de Estado que vivimos en Colombia, el Estado feminista implica poner la vida en el centro de la política, asumir como una responsabilidad primaria la erradicación de la desigualdad estructural, gobernar desde las periferias y no necesariamente desde el centro político y administrativo del país, y conformar un liderazgo donde estén todas las mayorías sociales que han sido explotadas, oprimidas y apartadas de las decisiones. Creemos que la política no tiene que estar monopolizada por los mismos y por las mismas, y que allí es que este movimiento tiene el papel fundamental de llevar a las mayorías sociales allí a gobernar y a ocupar todos esos cargos. Y hacerlo para el conjunto y para el beneficio de todas las personas de este país.
