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Hacia finales del mes pasado se anunció la llegada del senador Juan Fernando Cristo, hoy presidente del Congreso, como uno de los miembros de la junta directiva de la Fundación Buen Gobierno, la organización no gubernamental que lidera el exministro Germán Vargas Lleras y que se dedica a impulsar y difundir las políticas del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, hoy en camino de la búsqueda de su reelección.
Para Cristo, Santos es “el hombre adecuado en este momento para alcanzar la paz en Colombia” y en las elecciones de marzo y mayo de 2014, “los colombianos tendrán la oportunidad de elegir entre la paz o la guerra”. Y sobre las críticas que ha recibido Buen Gobierno por parte de algunos congresistas, sobre todo del Partido Liberal y de La U, cree que tras el cierre de la inscripción de listas al Congreso y la claridad que ya comienza a verse en el mapa electoral, se comenzarán a superar las diferencias para trabajar todos unidos bajo la jefatura del presidente Santos.
¿Cómo recibió ese compromiso de representar al liberalismo en la Fundación Buen Gobierno?
Es un compromiso muy grande, nos sentimos muy a gusto y plenamente identificados con lo que significa para el país la continuidad de las políticas del presidente Santos. Esta tarea de recorrer toda Colombia para dialogar con líderes empresariales y sociales, para recoger inquietudes, para mirar en qué ha avanzado el Gobierno y qué falta, es muy importante y trascendental para lo que será el próximo cuatrienio.
El presidente de la Fundación, Germán Vargas Lleras, manifiesta que lo que se está haciendo es recoger un Plan de Desarrollo desde las regiones…
La idea es trata de construir una plataforma y unos compromisos muy concretos, no impuestos desde Bogotá, sino que surjan desde las regiones. Queremos hacer un cambio en la manera de construir los planes de desarrollo y de construir las prioridades de inversión del Gobierno central hacia las regiones.
Sin embargo hay algunos congresistas incómodos con Buen Gobierno…
Esas críticas y esas diferencias se deben al clima preelectoral, especialmente a la competencia lógica e inevitable que se dan entre los partidos de la Unidad Nacional en torno a la construcción de las listas para las elecciones del Congreso en el mes de marzo. Todos los partidos tenemos la aspiración de convertirnos en la primera fuerza política del país. En el caso liberal, nosotros creemos que lo vamos a ser y esa fuerza política se va a poner al servicio de la reelección del presidente Santos y, especialmente, vamos a apostarle al éxito del proceso de paz. Espero que tras el cierre de la inscripción de lista podamos superar esas diferencias y trabajar todos unidos, los partidos de la coalición y la Fundación Buen Gobierno, en una sola causa y bajo jefatura del presidente Santos.
Usted tiene tres condiciones: senador liberal, presidente del Congreso y miembro de la Junta Directiva de Buen Gobierno. ¿Tres roles para un solo propósito: reelegir al presidente Santos?
Sí, vamos a certificar esas tres condiciones, que las tendremos las tres aún, en las elecciones de marzo y de mayo próximos para ponerla al servicio de la causa de la reelección.
¿Por qué hay que reelegir a Santos?
Estoy convencido de que tenemos que apostarle a eso, que es lo que le conviene al país. Estoy convencido de que debemos superar todas esas pequeñas diferencias personales y que si logramos armar un sólo equipo, una sola estrategia, que yo sé que lo vamos a lograr, llegaremos a un objetivo claro que lo debe tener la Fundación Buen Gobierno y que deben tener los partidos de Unidad Nacional, que es que el presidente Santos gane en la primera vuelta de mayo y así obtenga un mandato claro y contundente. El triunfo le dará a Santos un impulso definitivo a las posibilidades de paz y de reconciliación de Colombia, le dará el suficiente capital político para empujar el proceso y para comenzar a mirar el postconflicto con optimismo en este país.
¿Por qué usted ata la reelección del Presidente Santos al éxito del proceso paz?
Porque es evidente que Santos se jugó su capital político con la paz, Santos arriesgó todo con la búsqueda de esa salida negociada al conflicto. Sabe qué es lo que necesita el país para reconciliarse, tiene claro para dónde va. Este ha sido un proceso nada improvisado, preparado, llevado de manera impecable desde la cabeza del Estado y, sin lugar a dudas, hay una oportunidad única e irrepetible de alcanzar la paz en esta coyuntura en Colombia. Santos es el hombre adecuado en este momento para alcanzar la paz. No hay hombres irremplazables, no podemos decir tampoco que sin Santos no habrá paz, pero sin lugar a dudas el hombre adecuado, por el conocimiento del tema, para alcanzar la paz con las guerrillas es él. No hay nadie más indicado para lograr la paz y ese ha sido su propósito, propósito con el cual estamos jugados.
¿La disyuntiva entonces es: seguimos en guerra o logramos la paz?
Estamos en un momento único en la historia del país después de 50 años de guerra. Estamos en el momento de las grandes definiciones. Aquí los colombianos vamos a tener que decidir en marzo y mayo si queremos seguir adelante con este proceso de paz o si queremos volver hacia atrás, a la época del miedo, del odio, de la venganza, de la violencia. Hay quienes quieren continuar con el propósito que no se alcanzó durante los ocho años del gobierno Uribe: aniquilar militarmente a las Farc. Pero creo que el país, al final, sabiamente va escoger el camino del perdón, de la reconciliación y de la paz, y eso es lo que significa Santos hoy para los colombianos.