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Primero asumió el reto de la Dirección General de Ordenamiento Territorial y Coordinación del Sistema Nacional Ambiental, en el Ministerio de Ambiente. Luego pasó al Ministerio del Interior como viceministro de Participación e Igualdad de Derechos, donde cumplió un importante papel con las comunidades étnicas por más de un año. Ahora deja la cartera política para servirle al presidente Santos en una plaza que aún no se ha definido. Algunos dan por hecho que se irá como viceministro para al Desarrollo Rural y otros creen que será en la gerencia del Incoder.
Durante el último año su tarea estuvo concentrada en forjar confianza con los indígenas y los afros para atender los apremiantes asuntos de la consulta previa a que tienen derecho estas comunidades. En ese camino, y atendiendo la orden de la Corte Constitucional de crear una instancia de representación legítima para las comunidades negras, sacó adelante el Congreso Nacional de Comunidades Negras, realizado el pasado 27 de agosto en Quibdó (Chocó).
Sobre los avances que se consiguieron en el Congreso de Comunidades Negras, Fernández de Soto anotó: “Hubo nuevos liderazgos, mucha gente que nunca había participado asistió; también fue importante que las organizaciones que han tenido conflictos históricos pudieron unirse para trabajar unidas. Y lo más concreto fue que se definió una ruta para conformar las instancias de consulta previa y de seguimiento a las políticas públicas que los afecten. La pelota ahora está en el campo del Gobierno y tenemos que definir los actos administrativos que le van a dar forma a ese mandato que salió de ese Congreso y eso tiene que pasar antes de terminar este mes”.
Precisamente esta experiencia en el Viceministerio de la Participación Social es la que le ha dado las credenciales para seguir en el Gobierno, posiblemente desde el naciente Viceministerio de Desarrollo Rural, en el que la directriz del Gobierno para llevar a buen puerto el llamado Pacto Agrario ha sido convertirlo en un espacio plural, donde las diversas fuerzas que habitan el agro tengan voz y representación, y esa sería una tarea que Fernández de Soto entiende con claridad.
La otra posibilidad sería la gerencia del Incoder, una entidad que conoce desde adentro porque allí laboró hace algún tiempo. Allí, su experiencia en temas ambientales sería muy importante. Sin embargo, el destino de Fernández de Soto aún no está claro. La última palabra la tiene el presidente Juan Manuel Santos, quien en los próximos días tendrá que contarle al país qué labores desempeñará este joven funcionario. Lo único claro por ahora es que Áníbal Fernández de Soto seguirá con la camiseta del Gobierno.