Publicidad

‘Una Constituyente es para golpear a la Corte’: Armando Benedetti

El presidente del Congreso dice que si se llega a cambiar la terna de Fiscal, se acabará la luna de miel entre Uribe y Santos.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Desde antes de llegar a la presidencia del Congreso se sabía que Armando Benedetti no tenía pelos en la lengua a la hora de opinar sobre los temas de la actualidad política nacional. Por eso ahora, desde la jerarquía que ocupa, sus posturas sí que levantan ampolla, más aún cuando, como en esta entrevista con El Espectador, se refiere al Bicentenario, a la pérdida de poder del Congreso, a los periodistas que hacen lobby en el capitolio y la Casa de Nariño buscando contratos, a la crisis de la clase política y de los partidos, al abuelo del ministro Germán Vargas Lleras y la intención que aún sigue latente de convocar a una nueva Asamblea Constituyente.

Sus posturas siguen incomodando a muchos y hay quienes piensan que su actuar como presidente del Congreso no es el políticamente correcto…

Lo que tengo son inquietudes sobre el país. Por ejemplo, es insólito que Chile haya movilizado al mundo entero por 33 mineros que quedaron atrapados 600 metros bajo tierra, que hayan invertido US $23 millones en su rescate y que aquí en Colombia, por unos tipos que llevan 10 y 12 años secuestrados, amarrados con cadenas y en las peores condiciones, no hayamos hecho nada. A nadie les importa. El Congreso no se conduele y son agentes del Estado. Lo único que nos movió fue Sarkozy cuando empezó a hablar de Íngrid y ella se convirtió en todo un símbolo, pero del resto no nos importa y eso nos hace un país muy pobre, absurdo y con síntomas de locura. ¿Y qué tal esa celebración del bicentenario?

¿Qué pasó, no le gustó?

Es que aquí no hay nada que celebrar, seguimos en las mismas condiciones de pobreza y de miseria. Para rematar somos los parias del mundo. Sólo podemos ir a 15 o 16 países sin visa y todos los demás nos la exigen. Hasta Irán, que hace bombas, puede moverse sin visa por 40 países. Es que también qué se puede esperar si el tipo ese que llaman el sabio Caldas creía que ser negro era una degeneración de la piel. Eso hace parte de nuestra tragedia.

¿Pero no cree que desde el Congreso, con el poder que tienen, se pueda incidir en cambiar todo eso?

¿Cuál poder? El poder lo tienen los medios de comunicación, los jueces, las cortes. Nosotros no tenemos nada.

¿Cómo así de que el poder está en los medios de comunicación?

No tengo nada en contra de eso, pero que lo digan. Creo que aquí hay un debate aplazado y se debe dar de frente, y es que hay algunos periodistas que hacen lobby para contratar con el Estado, que son lobistas como las grandes empresas y las multinacionales, y eso no lo dicen. Crearon además nuevos géneros periodísticos como la sátira política, que no necesariamente es humor pero que puede generar más violencia que la violencia misma.

¿Y quiénes son esos periodistas?

Son algunos, no todos. Ellos saben a quiénes me refiero y espero que lo digan. Esos periodistas no escriben libros ni nada que se le parezca y terminan trabajando para otras empresas. Eso no tiene nada de malo, pero que lo digan. Hay, ciertamente, decadencia en los medios.

No me diga que es la misma decadencia y crisis que enfrenta la clase política a la que usted representa…

Claro que no. Yo hablé de algunos periodistas. No tengo ningún inconveniente en reconocer nuestra falta de credibilidad. Es real: no tenemos autonomía presupuestal pero sí un régimen de inhabilidades que es rígido. Hay que acabar con el voto preferente, tenemos que tener listas cerradas y blindarnos así contra el narcotráfico. Los senadores se representan más a ellos mismos y eso es por el voto preferente. Pero también le digo que el desprestigio de la clase política es mundial, pero aquí el ejercicio de la política es más complejo porque tenemos Rastrojos, Los Paisas, Los Machos, los paramilitares, los narcotraficantes, la guerrilla, y estamos viviendo las consecuencias de vivir y de convivir con tantas expresiones delincuenciales. Y aquí no sólo la clase política fue absorbida por ellos, también los curas, los militares, los periodistas, los empresarios, todo el mundo.

Claro que eso no justifica  nada…

Así es, lo reconozco y no le huyo a esa realidad de que en el Congreso hay ausentismo, de que se violan los topes, pero todo esto es un síntoma de lo que nos ocurre como sociedad. El Congreso perdió su meta porque se despojó de sus funciones y eso ocurrió en 1968, cuando los legisladores de esa época se le vendieron a Lleras Restrepo, quien les quitó la autonomía presupuestal y les dejó los auxilios parlamentarios. Ahí empezó el declive. En El Congreso ya no se hacen debates, se hacen refritos de los medios. Ahora es a nosotros a quienes no toca ir a rogar a Palacio por las partidas y empleos. Si volviéramos a tener autonomía sería el Ejecutivo el que entraría de rodillas al Congreso.

¿Y el papel de los partidos?

A los partidos los reventó la Constituyente de 1991. El Partido Liberal y el Conservador llevan tres elecciones sin ser los primeros. Y digo más: Galán, Álvaro Gómez, Pastrana, López Michelsen, Uribe, Navarro y Gaitán han apuntado a destruir los partidos cuando se hicieron elegir por fuera de ellos.

¿O sea que se hace urgente una nueva reforma política?

Por supuesto. Uribe le huyó pero espero que Santos no lo haga. Este país no está preparado para nada, pero tiene que debatir. Desde 1991 se han presentado 1.500 reformas a la Constitución y eso no puede ser. Por eso he propuesto un año para no legislar más y ver qué leyes se han aprobado, que sirve y que no. Estoy en esas.

Publicidad

¿Le molesta el otro poder, el de los jueces?

No, para nada. Y digo también con toda claridad que aquí en Colombia la que legisla es la Corte Constitucional. Los jueces interpretan la ley como les da la gana y es la última palabra.

¿Vamos entonces para una Constituyente?

Mientras yo sea presidente del Congreso no lo permitiré, pero tengo que decirle que esa idea gusta mucho y las personas que han pensado en esa idea es con un solo propósito: golpear a la Corte Suprema. Yo no me presto para eso y cualquier vocal que se vaya a cambiar tiene que ser en consenso con la Corte.

Publicidad

¿Cómo surgió esa idea?

Después de que metieron preso a Javier Cáceres, porque todo el mundo pensó que la parapolítica se había reactivado. Hay unos parlamentarios interesados en el tema y otra gente que ya no tiene oficio.

¿Cómo quién?

Como José Obdulio.

O sea que la idea de la Constituyente no ha muerto…

No, para nada. Hay muchos parlamentarios de varios partidos detrás de eso. No son mayoría aún, pero es una idea que está seduciendo.

Publicidad

¿Y será que le gusta al presidente Juan Manuel Santos?

No creo. Santos ha demostrado que tiene vuelo propio y su propia agenda.

¿Y a Uribe? Porque dicen que es para que vuelva…

No puedo responder si sí o si no.

¿Uribe todavía tiene mucho poder?

No sé si poder, pero sí influencia. Tiene capacidad de convocar.

¿Es partidario de que se cambie la terna para elegir fiscal?

Me importa un carajo si la cambian o no. Pero digo una cosa: si yo interpreto bien a Uribe, el hecho de que la lleguen a cambiar puede ser un elemento que haga que acabe con la luna de miel entre él y Santos.

¿Será que Uribe se lanza a la Alcaldía de Bogotá?

Sólo si un candidato de centro- izquierda, como Petro, va ganando.

¿Le gusta Juan Lozano como presidente de la U?

Sí.

¿Y si no es Uribe, quién?

Lo mejor es hacer una consulta interpartidista en la que se meta Óscar Iván Zuluaga, David Luna, Marta Lucía Ramírez, Néstor Humberto Martínez, Carlos Fernando Galán y Ángela Benedetti.

Publicidad

¿Su hermana?

Sí, en caso de que quiera aspirar.

¿Qué opina de Samuel y todo el enredo por la supuesta contratación?

No sé por qué motivo ha tirado por la borda su candidatura presidencial.

Publicidad

¿Y de Andrés Felipe Arias?

Él vale bastante pero superar lo de AIS va a ser complicado.

¿Cuántas marchas al día tiene que oír en la Plaza de Bolívar?

Ya perdí la cuenta, pero un día llamé a Samuel y le dije que no diera más permisos para marchas en la plaza de Bolívar, que las autorizara en la 13 con 28, donde tiene sus oficinas Luis Carlos Sarmiento, que él sí tiene poder.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido