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El expresidente Álvaro Uribe Vélez enfrentó este lunes en la noche el debate que causó en muchos sectores de opinión el hecho de que su exjefe de seguridad, el general (r) Mauricio Santoyo, admitiera nexos con paramilitares.
Luego de que Santoyo aceptara que tuvo vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), Uribe aseguró que “estoy defraudado y triste porque le di toda la confianza al general Mauricio Santoyo, como se la di a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas sin excepción”.
En entrevista con Diana Calderón de Caracol Radio, Uribe dijo que su Gobierno, desde la Presidencia, llegó con la idea de derrotar a todos los criminales y nunca buscar aliarse con ellos.
“Fue el primer Gobierno en enfrentar eficazmente a las guerrillas hasta que las debilitó. Fue el único Gobierno que desmontó a los paramilitares y extraditarlos”, insistió.
De hecho, Uribe dijo que no se arrepiente de haber permitido el ascenso de Santoyo a general porque “no conocí de una mala conducta del oficial”.
“Siempre permití ascender a generales de la República a aquellas personas que habían sido escogidas por el ministerio y con el aval del Congreso (…) además, nunca dudé cuando se consideró necesario tomar decisiones drásticas frente a las Fuerzas Armadas”, agregó en la entrevista con Caracol Radio.
Horas antes, en su cuenta en Twitter, Uribe ya había manifestado que “la lucha contra el terrorismo no puede tener alianzas de representantes de instituciones con bandidos”.
Y continuó: “Nuestro apoyo a las Fuerzas Armadas fue para fortalecer al Estado nunca para permitir alianzas con criminales”.
“Denuncié públicamente (visibilicé) bandidos de todas las organizaciones que en anonimato protegían su impunidad”, recalcó.
El polémico caso Santoyo
A Santoyo se le acusa de haber aceptado sobornos de la red de sicarios de la Oficina de Envigado, creada en la década de los años 80 por el capo Pablo Escobar, y de la organización paramilitar ya disuelta Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a cambio de información sobre procesos abiertos por los servicios de inteligencia de Colombia, el Reino Unido y Estados Unidos.
La investigación sobre Santoyo arrancó con las declaraciones de tres jefes de las AUC extraditados, Salvatore Mancuso, Juan Carlos «El Tuso» Sierra y Carlos Mario Jiménez o «Macaco», quienes le vincularon con estos negocios ilegales.
Según la fiscalía estadounidense, el exgeneral Santoyo también pudo haber suministrado, supuestamente, información a estos grupos sobre operativos que desarrollaban entonces las autoridades de seguridad colombianas.
La DEA ha reiterado que éste es el único alto oficial colombiano investigado por hechos de este tipo.
Santoyo conoció a Uribe en 1995, cuando formaba parte de la unidad antisecuestro de la Policía, después custodió su campaña electoral y prestó su servicio en su primer período de Gobierno (2002-2006).