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El ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, buscó conjurar la crisis de la mesa de unidad nacional, pero al parecer poco pudo hacer.
De última hora, el jefe de la cartera política citó a todos los presidentes de los partidos de la bancada de gobierno. Sin embargo, el gran ausente a la cita fue el jefe conservador, senador José Darío Salazar, quien permanece en Caquetá; y envió al secretario del partido, Jorge Mantilla.
Todo indica que las huestes azules aguardarán a que el presidente Juan Manuel Santos, quien los convocó para el próximo lunes, los reciba en la Casa de Nariño.
Frente a ese encuentro, Vargas mostró su disposición de acudir a éste, al señalar que “si no hay ningún reparo en nada que afecte el clima de cordialidad probablemente iré”.
Igualmente, dio por superado el impasse con ese partido y consideró que la agenda de la unidad nacional avanzará sin ningún contratiempo.
“Nunca he tenido asperezas con ese partido y la reunión de hoy con los asistentes estuvo bajo el más absoluto respeto”, indicó.