Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El informe destaca que los niños “son las víctimas mortales en el 85 por ciento de los casos”. Sin embargo, como aspecto positivo, el texto subrayó que se han registrado progresos en África, donde tres países han reducido en la mitad o más las muertes por esa enfermedad.
El resto de muertes se registró sobre todo en India y Sudán, según el Informe Mundial sobre la Malaria 2008 elaborado por el organismo sanitario. Su directora general, Margaret Chan, recalcó en conferencia de prensa que la malaria puede matar “en 24 horas” y que es necesario poner al alcance de la población en alto riesgo los tratamientos más efectivos existentes.
No obstante, destacó que “el informe muestra progresos y esto ocurre luego de varias décadas de retrocesos” y agregó que varios países han lanzado iniciativas nacionales contra la malaria en los dos últimos años, pero su impacto no ha podido medirse para el informe presentado este jueves.
Brasil y Colombia figuran en el documento entre los 30 países con alta incidencia de malaria. En el primero se estima que hubo 1,4 millones de casos en 2006, con una concentración de casos en la región amazónica, donde “del 10 al 15 por ciento de la población está en riesgo”.
En ambos países sudamericanos, casi todos los casos reportados han sido confirmados. La buena noticia es que por primera vez tres países africanos -Eritrea, Ruanda y Santo Tomé y Príncipe- lograron reducir de manera espectacular las muertes por malaria.
Los científicos de la OMS indican que en esos tres países la mortalidad causada por la malaria ha bajado el 50 por ciento o más gracias a una combinación de medidas: la distribución de mosquiteras, la fumigación de interiores, la mejora del acceso al tratamiento y la vigilancia de la enfermedad.
El jefe del área de salud del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Peter Salama, recordó que la malaria es causante de una de cada diez muertes infantiles en el mundo y de una de cada cinco en África subsahariana.
Por su parte, la directora ejecutiva del programa internacional contra la malaria ("Roll Back Malaria"), Awa Coll-Seck, saludó la financiación sin precedentes para reducir y eliminar esa enfermedad, que el año pasado alcanzó los 1.500 millones de dólares.
Sostuvo que esa cifra ha ido aumentando “y esperamos que para finales de 2008 alcancemos los 2.000 millones de dólares”. La mayor utilización de mosquiteras tratadas con insecticidas ha contribuido en gran medida a avanzar en la lucha contra la malaria y se calcula que en todo África el 39 por ciento de la población usa ese método de protección.
Igualmente, se ha incrementado mucho el uso de mosquiteras tratadas a largo plazo, que son efectivas durante tres años y que representaron el 70 por ciento de las 36 millones de unidades distribuidas en 2006.
No obstante, el informe recalca que “queda mucho por hacer”, pues se calcula que sólo 125 millones de personas en África utilizan una mosquitera, a pesar de que hay 650 millones están en riesgo.
Por otra parte, la OMS señala que la adquisición de medicamentos contra la malaria también ha aumentado significativamente. El 38 por ciento de niños africanos menores de cinco años con fiebre recibieron algún fármaco anti-malaria en 2006, pero sólo el 3 por ciento tuvo acceso al tratamiento recomendado, basado en la artemisina (una planta oriunda de China).
Así mismo, en 16 países africanos el 18 por ciento de mujeres embarazadas recibió un tratamiento preventivo para la malaria y reducir el riesgo de bebés con bajo peso al nacer.
Mientras tanto, cien millones de personas -22 millones en África y 70 millones en India- se vieron protegidas por la fumigación de interiores con insecticidas.