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En un escenario de 200 metros cuadrados funciona el prototipo de lo que será el hospital del futuro. Es un ambiente médico en el que, al mejor estilo de los simuladores de la Nasa, los pacientes serán atendidos con programas de computadora que permiten seguir paso a paso su proceso en el centro médico. Desde el suministro adecuado hasta la entrada y salida de personas extrañas a la habitación del paciente.
Se trata del nuevo esquema tecnológico que se está ofreciendo a la red nacional de salud -laboratorios farmacéuticos, hospitales, distribuidores enfermeras, médicos y pacientes- que busca ahorrar entre el 20 y 25% en gastos operativos. Se busca atender de manera más eficiente a los pacientes y lograr una mayor rotación, con lo cual los ingresos mejorarían 30% para los centros de salud.
El sistema de software fue diseñado y puesto en marcha por colombianos, lo cual permite abaratar los costos de implementación. Además, se busca evitar casos como el de febrero pasado cuando, una bebé de 15 días de nacida falleció en un hospital de Bogotá luego de que le aplicaran por error una dosis de epinefrina en lugar de vitamina K. O el de los once niños a los que en el Hospital de Kennedy se les aplicó formol en los ojos en lugar de gotas oftálmicas.
El proceso se inicia con la identificación por medio de una manilla que se le entrega al paciente a la entrada del centro médico y que cuenta con un sistema de EPC (Código electrónico de producto). Allí se incluye toda su historia clínica. Con dispositivos móviles conectados a una red inalámbrica, los médicos y enfermeras pueden realizar el diagnóstico eliminando las tradicionales planillas de papel. Luego, con un carro de medicamentos inteligente, que posee una pantalla táctil y está conectado con el inventario de medicinas de la farmacia, las enfermeras controlan, sin temor a equivocarse, las dosis que se deben entregar a cada paciente.
El sistema le permitirá a la cadena del sector salud conocer en detalle los tiempos de espera de un paciente y su duración en la clínica, lo que costó su estadía, quiénes fueron los profesionales que lo atendieron, qué medicamentos y en qué cantidad le fueron suministrados y qué tipo y cantidad de otros insumos fueron usados para la adecuada atención.
Son varios los centros hospitalarios que se han interesado en el asunto, entre ellos varios regionales, pero que aún están estudiando el costo del montaje, que depende del tamaño de la institución. Sus desarrolladores no se apresuran a entregar costos que podrían no coincidir con la realidad. “El ahorro será mayor al 30% en toda la red, los más beneficiados serán los pacientes y la productividad en el suministro de medicamentos hará más efectiva la labor médica”, explica Juan Felipe Ochoa, consultor de EPC Logyca GS1, fundación que lanzó el hospital del futuro.
Una solución que se buscó, dice Rafael Flórez, gerente de esta organización en Colombia, cuando se hizo público que “los errores clínicos afectan a 1 de cada 10 pacientes en el mundo, el 70% de los eventos adversos provoca una incapacidad temporal creando costos insostenibles para las empresas, el 14% de los incidentes son mortales. Además de los constantes reportes del Instituto de Medicina de Estados Unidos, que en su última edición estimó que los errores médicos causan entre 44.000 y 98.000 defunciones cada año en los hospitales, más que los accidentes de automóvil, el cáncer de mama o el sida”.
Tan sólo estos eventos médicos adversos evitables en Estados Unidos, según la Organización Mundial de la Salud, se estiman entre US$ 17.000 millones y US$ 29.000 millones al año. En el Reino Unido se promedia que las infecciones hospitalarias, de las que un 15% son evitables, cuestan cerca de 1.000 millones de libras esterlinas al año y de ocho millones de admisiones al hospital en Inglaterra, cerca de 850.000 resultan de incidentes de seguridad de pacientes, que cuestan cerca de 2.000 millones de libras en lo que respecta a los días de hospitalización extra.
La construcción de este nuevo modelo tecnológico estuvo a cargo de las firmas de ingeniería Esof (aplicaciones complementarias basadas en tecnología móvil), Digitalware (HIS Hospital –sistema de información del hospital–), Inteligencia Andina (Sistemas de identificación EPC/RFID) y Tyco Sensormatic (sistemas de control de activos), quienes no dudaron en afirmar que este es un aporte tecnológico a la salud “porque la seguridad del paciente es un enfoque que también asegura rentabilidad”.
Entre tanto, Mauricio Parra, uno de los integrantes del equipo de avanzada, dejó saber que este tipo de modelo puede ser aplicable en un hospital cualquiera gracias a la amplia penetración de internet en el país. Red por medio de la cual se activan todos los dispositivos y “gracias a una serie de cámaras de video se puede, en tiempo real, establecer contacto con cualquier profesional de la salud y hacer cirugías en línea”.
Este lanzamiento se hace en momentos en que Compensar, la Orden San Juan de Dios, propietaria de la Clínica San Rafael, y la Universidad del Rosario compraron el 100% de la Clínica San Pedro Claver, en donde también se incluyeron los centros de atención ambulatoria Zulema Holguín y Alquería. Sus nuevos propietarios empezarán la administración de los centros asistenciales en la primera semana de abril e informaron que se invertirán 130 mil millones de pesos para avances tecnológicos, infraestructura y nuevo personal.
Por lo pronto, el simulador del hospital del futuro estará disponible para el estudio de los empresarios del gremio en el occidente de Bogotá, desde donde se exponen sus capacidades y, además, está abierto al público ara que observe cómo se está aplicando la tecnología a la red de valor que tiene que ver con la industria de la salud.