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Según informó la institución en un comunicado, los investigadores, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista The Journal of Clinical Investigation, describieron el papel de la proteína AE2 al combinar el ácido biliar ursodeoxicólico (UDCA) y glucocorticoides.
Los científicos, miembros del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad, desconocen todavía el origen de la cirrosis biliar primaria, que afecta principalmente a mujeres de mediana edad.
Esta patología se asocia con fenómenos de autoinmunidad, daña los conductos biliares del hígado y disminuye la producción de la bilis.
El director del Laboratorio de Genética Molecular del CIMA, Juan Francisco Medina, explicó que el diagnóstico de la enfermedad, habitualmente precoz, permite iniciar pronto el tratamiento con UDCA, que suele ser muy eficaz en más de la mitad de los pacientes, aunque hay un 40 por ciento de enfermos que no responde satisfactoriamente a la terapia.
Por ello, se investigó el motivo de que la combinación de UDCA con glucocorticoides resulte eficaz en este subgrupo de enfermos y se ha comprobado que los afectados por este tipo de cirrosis tienen un déficit de AE2, que es la proteína responsable de la secreción de bicarbonato en la bilis.
La investigación publicada en The Journal of Clinical Investigation es obra del equipo del CIMA dirigido por Medina y compuesto también por Fabián Arenas, Isabel Hervías, Miriam Úriz, Ruth Joplin y Jesús Prieto.