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¿Algún día lograremos controlar nuestras pesadillas? ¿Enfrentar a quienes nos persiguen en callejones imaginarios, evitar caer en un pozo sin fin, no temerles a los monstruosos insectos que avanzan hacia nosotros mientras dormimos? Sí, quizás algún día lo logremos.
Científicos alemanes, de la Universidad Johann Wolfgang Goethe en Frankfurt, han descubierto que es posible inducir sueños lúcidos -aquellos en los que uno es consciente de lo que está soñando e incluso es capaz de controlarlo- mediante la aplicación de corrientes eléctricas leves en el cuero cabelludo.
En la última edición de la revista Nature Neuroscience, los científicos propusieron aplicar en un grupo de 27 durmientes ondas gamma para estimular el cerebro y lograr la aparición de este tipo de sueños.
Estudios anteriores ya habían demostrado a nivel neurofisiológico que durante los sueños lúcidos se produce un incremento de las ondas gamma en el cerebro –a una frecuencia de unos 40 Hz–, precisamente en las regiones temporales y frontales.
Ahora, la pregunta que se hacían los expertos era ver si la actividad gamma es o la causa el efecto de estos sueños peculiares. Para ello, los autores evaluaron la actividad neural y la experiencia de 27 participantes mientras dormían. Ninguno de ellos había experimentado sueños lúcidos en las últimas noches.
Después de que los voluntarios se sumieran en la fase de sueño REM (estado en el que las personas son incapaces de moverse y ocurren los sueños que se recuerdan más vivamente) los investigadores aplicaron una corriente eléctrica en sus cráneos, cerca de la frente y las sienes. Inmediatamente después, los científicos despertaron a los dormilones y les pidieron que calificaran la consciencia de su sueño mediante un sistema llamado LuCiD.
Este método consiste en una escala de valoración de ocho factores, tres de los cuales están presentes durante los sueños lúcidos: el reconocimiento del propio sueño, el control de su trama y la disociación, es decir, verse a sí mismo desde el exterior.
Los resultados del trabajo revelan que sólo las frecuencias gamma de 40 Hz, y en menor medida las de 25 Hz, potencian la aparición de este tipo de sueños. Las personas que habían recibido una descarga de 40 Hz de corriente tuvieron un 70% de sueños lúcidos. Los que recibieron una señal más baja o ninguna no recordaron estar lúcidos mientras soñaban.
Aunque las barreras de seguridad que rodean la aplicación de corrientes eléctricas en el cerebro hacen que las ‘máquinas controladoras de sueños’ aún tengan un largo camino por recorrer antes de llegar a ser comercializadas, los investigadores creen que en un futuro próximo la exposición a ondas gamma podría ser utilizada para tratar enfermedades mentales debilitantes.
El método puede ayudar a las personas con trastorno de estrés post- traumático o víctimas de pesadillas crónicas, que a menudo tienen sueños aterradores, pues los científicos creen que si son capaces de soñar lúcidamente podría ser capaces de lograr un desenlace diferente de esas angustiantes pesadillas.