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En mayo de este año el Gobierno colombiano ordenó la suspensión de las fumigaciones con glifosato, esto después de que la Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (IARC) señalara que dicho herbicida estaba situado entre aquellas sustancias que son probablemente cancerígenas.
El informe de la IARC generó toda una controversia respecto a si su uso debía ser suspendido o no, no obstante la decisión para el Consejo Nacional de Estupefacientes y el Ministerio de Salud fue clara pues para la fecha esta última entidad sostuvo que “a pesar de la existencia de evidencia científica divergente, la clasificación por parte de la IARC, representa una advertencia insoslayable de posibles efectos adversos a la salud y por ende configura un escenario en el que, como mínimo, existe incertidumbre científica sobre los efectos nocivos del glifosato, condición suficiente para dar cumplimiento al principio de precaución”. (Vea: Sigue la controversia por el glifosato)
El tema vuelve a tomar vigencia este jueves después de que Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) señalara en un informe que es «improbable» que el glifosato presente un peligro cancerígeno para el ser humano.
El informe de la EFSA, entonces, servirá como guía a la Comisión Europea que deberá decidir si conserva o no al glifosato, el herbicida más producido en el mundo, en su lista de sustancias activas autorizadas. Y aunque Colombia ya prohibió el uso de esta sustancia en la aspersión de cultivos ilícitos, se prevé que este nuevo informe reabra el debate. (Vea una cronología sobre la enredada historia del glifosato)
Y es que algunos, como el procurador Alejandro Ordóñez, se animaron a señalar para el momento que con la suspensión del uso de glifosato el país “se hundirá en un mar de coca”. Una afirmación que tomaría vigencia si se considera el informe publicado esta semana por el diario Washington Post, que indica que el país volvió a ocupar el primer puesto en la lista de los países con mayor producción de coca en el mundo. Incluso el informe del diario estadounidense apunta a que esto estaría directamente relacionado con el proceso de paz que se adelanta con la guerrilla de las Farc, pues según, el director de Asuntos Internacionales para Narcóticos y Aplicación de la Ley en la embajada de EE.UU, los cultivadores, sean guerrilleros o no, interpretan que “los que cultivan la mayor parte de la coca obtendrán los mayores beneficios” en un escenario de postconflicto. (Vea: Colombia, de nuevo el primer productor de coca en el mundo según Washington Post)