Distintos, curiosos, famosos o anónimos, así son los países más pequeños del mundo. Sus diminutas áreas hacen que la belleza esté distribuida en reducidas porciones.
Te leemos la información completa para que tengas una experiencia más inmersiva en nuestro portal.
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A la mayoría de turistas les ha pasado que en el momento de viajar hacen una selección de destinos grandes, exóticos y reconocidos. Por supuesto esta elección no tiene nada de malo, pero ahora queremos que olviden por un momento lo exorbitante de las construcciones y lo increíble de los extraordinarios paisajes para que descubran la magia que se esconde detrás de los lugares más pequeños del mundo.
Territorios que van desde los 61 kilómetros cuadrados hasta los 459 y que cuentan con incluso solo 32 mil habitantes pero que sorprenden con su arquitectura, zonas de esparcimiento, postales y relajación inolvidables, cultura y tradición.
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Mónaco
A pesar de ser uno de los países más pequeños del mundo, con dos kilómetros cuadrados, es uno de los destinos más densamente poblados del planeta, al tener una población que alcanza los 30.000 habitantes. Los clubes, lujosas tiendas y grandes hoteles hacen que la idea de quedarse solo un día falle en el intento.
San Marino
Después de Andorra, este microestado europeo es el más desproporcionado entre turistas y habitantes, pues se estima que en sus escasos 61 kilómetros cuadrados viven 32.000 personas que reciben cada año a dos millones de visitantes. Entre sus grandes atractivos se destaca el Monte Titano, de 739 metros, desde donde se puede contemplar Italia, así como la Piazza della Libertà, el corazón del pueblo, o las asombrosas fortalezas que datan de los siglos XI a XIII.
Malta
Al sur de Italia y al norte de Libia se encuentra ubicado este país insular, miembro de la Unión Europea. Algo más de 316 kilómetros cuadrados acogen a 11 islas y a cerca de 400.000 personas que conviven bajo un ambiente mediterráneo, que según como se mire puede ser clásico o moderno. Sus más de 7.000 años de historia, asombrosos elementos y arquitectura lo han convertido en un museo al aire libre en el que los turistas pueden aprender deportes, embarcarse en un crucero por las islas o visitar los lugares históricos más importantes.
Andorra
Un país que se puede recorrer en un día y en el que hay lugar para todos los gustos puede ser una buena y rápida descripción del Principado de Andorra. No son más de 468 kilómetros cuadrados los que suman su territorio, pero en él hay censados cerca de 90.000 habitantes.
Las alternativas van desde espacios para practicar esquí, para recorrer a caballo, hasta volver a la infancia descendiendo por el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo, o jugar unos hoyos en el Grandvalira Golf Soldeu, el campo de golf más alto de Europa.
Se necesita llegar allí para comprender que este destino, más allá de las compras, es un lugar en el que aún el pasado vive a través de los pueblos.
Palaos
En el mar de Filipinas, una superficie de 488 kilómetros y un total de 340 islas de origen volcánico y coralino, de las cuales solo nueve están pobladas, conforman la República de Palaos. Uno de los países más jóvenes y menos poblados del mundo, pues aunque se independízó en 1994, actualmente no alcanza los 20.000 habitantes. Su clima tropical durante todo el año, con una temperatura que en promedio no supera los 27°C, lo convierte en un destino ideal para el submarinismo.
República de las Seychelle
Dicen quienes han ido que es uno de los paraísos terrenales que hay que visitar por obligación, un paraje exótico conformado por 115 islas que sorprenden con extraños y únicos paisajes, ubicado en el océano Índico, al noreste de Madagascar. En sus 455 kilómetros cuadrados permite practicar deportes acuáticos y también desconectarse por unos días del mundo exterior, gracias a que es conocido como el reino del amor, ideal para lunas de miel. Aunque se puede conocer en un día, la mayoría de turistas alargan la estadía.