Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Por estos días, hace tres años, una noticia tomó por sorpresa a varios biólogos, a los científicos que estudian los peces (conocidos como ictiólogos) y a miles de personas en el país que viven a orillas de un río, una ciénaga e incluso del mar. A inicios de mayo de 2022, la Corte Constitucional dio a conocer que tumbaba las normas que regulaban la práctica de la pesca deportiva.
El alto tribunal, como se conoció semanas después cuando publicó la Sentencia C148 que contenía la decisión, estableció dos argumentos para respaldar su decisión. El primero, apuntaba a que consideraban que la pesca deportiva vulneraba la prohibición constitucional de maltrato animal, por lo que debía excluirse del ordenamiento jurídico. En su segundo argumento señalaron que, aunque no era posible definir con certeza absoluta las consecuencias nocivas de esta actividad, preferían la exclusión de la misma, teniendo en cuenta algunas investigaciones que daban cuenta de impactos negativos en los peces y los ecosistemas.
La decisión también sorprendió a la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), que tan solo dos meses atrás había emitido una resolución (la 0549 de 2022) estableciendo los lineamientos para ejercer la pesca deportiva con fines recreativos en el país, como recuerda Carlos Heinsohn, abogado y pescador deportivo que asesoró a la autoridad en la elaboración de esa resolución.
Luego de conocer el fallo, WWF Colombia envió una serie de reflexiones sobre la pesca deportiva a la Corte Constitucional en la que expuso, a grandes rasgos, los dos argumentos que buena parte del mundo académico tenía sobre el fallo del alto tribunal.
En primer lugar, consideraban que la Corte había desconocido los postulados científicos que indicaban los beneficios de esta actividad para el medio ambiente. El segundo, recuerda Saulo Usma, especialista en Ecosistemas de Agua Dulce de esta ONG, es que la decisión afectaba, en particular, “a las comunidades que habían encontrado en la pesca deportiva una alternativa productiva en los territorios que estaban afectados por deforestación, sobrepesca o cultivos ilícitos”.
Este segundo argumento, cuenta ahora el Representante a la Cámara José Octavio Cardona (Partido Liberal), lo llevó, en compañía de otros congresistas, a radicar un proyecto de ley para crear, definir y reglamentar la pesca de turismo. El objetivo, explica el congresista, “es buscar la forma legal de blindar el turismo en estas zonas donde pueden desarrollarse actividades adicionales como la pesca por parte de turistas”.
Heinsohn, quien también estuvo involucrado en esta iniciativa legislativa, señala que, en términos de pesca, será muy similar a lo que había con la pesca deportiva, pero destaca que la importancia del proyecto, a la que solo le hace falta la firma del presidente Gustavo Petro para convertirse en ley, radica en el impulso al turismo y al de las comunidades de pescadores artesanales que encuentran en estas actividades un ingreso económico incluso superior al de sus propias faenas de pesca.
Aunque diversos investigadores, como Usma, de WWF, y Jorge Enrique Paramo, doctor en Ecología Marina y profesor del Programa de Ingeniería Pesquera de la Universidad del Magdalena, celebran el proyecto que está a punto de convertirse en ley, llaman la atención para que la AUNAP desarrolle una reglamentación sólida que permita que se adelante la actividad sin poner en riesgo a los peces y ecosistemas.
Por su parte, el representante Cardona advierte otro frente que será difícil de sortear: el jurídico. El senador está seguro que, una vez cuente con la firma del presidente Petro, la ley será demandada ante la Corte Constitucional, que deberá adelantar un control de constitucionalidad.
Colombia, el único país donde se ha prohibido la pesca deportiva
Si bien rastrear el origen de la pesca deportiva (o recreacional o de turismo, como también se le conoce), es un trabajo difícil, en la actualidad se cuenta con suficiente información para concluir, como dice Paramo, que es una alternativa muy importante en términos económicos y ambientales.
Un estudio publicado en la revista Nature en agosto de 2022, estimaba que entre 220 y 700 millones de personas practicaban la pesca recreativa en todo el mundo, capturando 40.000 millones de peces al año. El valor de esta industria se calculaba en torno a los 190.000 millones de dólares, producto de la dinamización de sectores como los hoteles, restaurantes, la renta de botes, la guianza de pescadores locales, los servicios de transportes, entre otros.
Si bien en Colombia este es un campo de estudio que se ha desarrollado principalmente en los últimos años, todavía no hay certeza sobre su impacto económico y la cantidad de personas que practican o llegan al país para pescar de manera recreativa. Lo que sí se sabe, según recogió el libro ‘La pesca deportiva continental en Colombia’, publicado por el Instituto Humboldt en marzo de 2022, es que se practica en el 80 % del territorio nacional, sea en los ríos, lagunas, ciénagas o en el mar. Además, por un comunicado publicado por más de 30 comunidades y sociedades de pesca que se vieron afectadas por el fallo de la Corte, se estima que más de 2.500 familias del país dependan de esta actividad, que podría generar más de 276.000 millones de pesos.

“En muchos sectores de Colombia, las comunidades locales viven más de los turistas que van a hacer faenas de pesca, que de los que van a hacer otro tipo de actividades”, agrega Cardona. Incluso, apunta Heinsohn, obtienen mayores beneficios económicos que de la venta de los peces que capturan. Un caso que conoce bien es el de Puerto Carreño, en la Orinoquía, que junto a la Amazonia, son las dos regiones que mayor número de especies de interés para la pesca deportiva concentran en el país, según el libro del Instituto Humboldt. “Aun cuando la pesca de turismo solo se practica en los tres o cuatro meses que dura el verano, las personas obtienen más ingresos que el resto del año en otras actividades”.
Ante este panorama, el representante Cardona y el resto de congresistas que impulsaron la iniciativa legislativa, compartían un temor: que una vez entrara en vigencia la prohibición de la Corte, en julio de 2023, las comunidades locales quedaran expuestas a ser perseguidas por las autoridades. Si bien reconoce que no tienen registros de que esto haya sucedido, explica que la motivación del proyecto de ley “es blindar el turismo en esas zonas donde se desarrollan actividades colaterales como la pesca recreacional”.

En términos muy concretos, lo que hace el proyecto de ley 234 de 2024 del Senado y 281 de 2023 de Cámara, es crear, definir y reglamentar la pesca de turismo como una categoría adicional a las que ya existen en la normativa vigente acerca de la actividad pesquera, así como “promover el desarrollo económico, social y sostenible del país, garantizando la participación y los derechos de las comunidades pesqueras tradicionales en estas actividades”.
En principio, la definición de pesca de turismo y la de pesca deportiva sí difieren. Mientras la primera se “realiza con el fin de promover actividades culturales y de aprovechamiento sostenible”, según el proyecto de ley, la pesca deportiva era aquella que se realizaba con fines de “recreación y esparcimiento”. Sin embargo, aclara Heinsonh, en términos prácticos, la pesca de turismo y la deportiva son casi idénticas.
Esto, continúa el abogado y pescador deportivo, es importante, pues el país ya tiene un terreno adelantado en cuanto a la reglamentación de la pesca de turismo. El proyecto de ley establece que es competencia de la AUNAP reglamentar el ejercicio de esta nueva categoría, así como las artes, aparejos, cantidades, tallas mínimas, métodos, entre otros contenidos. Justo eso, continúa Heinsonh, fue lo que hizo la autoridad con la resolución de 2022, en donde establecen los anteriores criterios para cada una de las cinco cuencas del país, además de establecer una serie de buenas prácticas para la actividad. Además de las guías de buenas prácticas publicadas por la FAO a nivel mundial, Heinsonh destaca la publicada justamente por la AUNAP en 2023 y de la que fue autor.
En lo que sí hace falta más avances, coinciden el pescador deportivo y el representante Cardona, es en el desarrollo del turismo alrededor de esta actividad. Esta, además, dice Paramo, de la U. del Magdalena, deberá beneficiar a los pescadores artesanales, que atesoran un conocimiento tradicional clave para quienes quieren realizar estas prácticas en el país.
En ese sentido, el proyecto de ley establece que el Gobierno Nacional, en cabeza del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, deberá implementar planes, programas y proyectos que mejoren las condiciones económicas y sociales de los “pescadores turísticos, operadores turísticos, cooperativas, empresas comunitarias y otras asociaciones semejantes”, que se dediquen al turismo de pesca. Además, en los seis meses siguientes a la sanción presidencial, esta cartera deberá establecer los requisitos y obligaciones que deberán cumplir quienes se quieran dedicar a este tipo de pesca.

Una AUNAP debilitada y el control de la Corte
Si bien todas las fuentes consultadas celebran el proyecto de ley, a algunos investigadores y al mismo Cardona les preocupan dos asuntos.
El primero, señala el congresista, tiene que ver con el “escaso presupuesto” que tiene la Autoridad de pesca para cumplir algunas de las responsabilidades que le atribuye la ley, como la emisión de permisos de pesca y el monitoreo en las regiones donde se habilite esta práctica.
El segundo, como contamos, tiene que ver con el control de constitucionalidad que muy posiblemente hará la Corte Constitucional. Cardona, así como Heinsonh, prevén que una vez firmada por el presidente Gustavo Petro, la ley sea demandada, lo que activará el control del alto tribunal.
Aunque Cardona no se atreve a anticipar cuál sería el resultado de este proceso, el pescador deportivo cree que el énfasis sobre el desarrollo de las comunidades que dependen de esta actividad pueda mover la balanza a favor de la pesca de turismo. De esta manera, esperan Heinsonh y Paramo, Colombia dejará de ser el único país donde se ha prohibido la pesca deportiva o recreativa.
🌳 📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre el ambiente? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🐝🦜