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El café se ha convertido en una insignia de Colombia, por su calidad y el trabajo que realizan los caficultores. Este producto, además, no para de crecer en consumo y relevancia a nivel mundial, pues cada vez hay más tendencias y formas de consumirlo.
Hay muchas oportunidades para este producto y el país no las ha desperdiciado, pues en el último año cafetero el sector logró cifras récord en producción y exportación.
🍽️ La receta detrás de la bonanza
Son varios los ingredientes que han puesto al grano colombiano en una bonanza y que, por lo tanto, han dejado mayores ganancias para las más de 550.000 familias productoras de las zonas rurales.
- 🌱 Producción: la cifra del último año cafetero (octubre 2024 – septiembre 2025) fue histórica con 14,8 millones de sacos de 60 kg, un aumento del 17 % frente al ciclo anterior, algo que no se veía hace más de 30 años, según la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).
Pero haber llegado a este punto no fue algo espontáneo en Colombia. El cafeto se demora unos cuatro años en ser productivo, por lo que se requieren incentivos y renovación, en palabras de Luis Fernando Samper, consultor internacional en temas cafeteros.
“Subir la producción es algo que viene desde 2010, después de una crisis de roya. Con la caficultura joven y renovada se ha logrado aumentar la producción sin crecer en el área sembrada. Eso dinamiza la economía”, resalta el experto.
- 💰Precio y tasa de cambio: en el último año, el precio del grano también llegó a máximos históricos en la bolsa de Nueva York y se mantiene actualmente sobre los USD 4 por libra. La tasa de cambio alta también le ha dado un empujón al precio interno que se paga por el café en Colombia.
Este valor contempla ambas variables y también un diferencial colombiano (dinero adicional por la calidad). El precio del excelso se calcula a partir del precio de venta en el mercado internacional y la pasilla (que es de calidad inferior) se calcula a partir del precio de venta en el mercado local.
Por eso, el precio final depende de la calidad del café. “El precio interno de referencia se calcula multiplicando el precio del café excelso por la cantidad de café excelso contenido en el pergamino y sumándole el precio de la pasilla por la cantidad contenida”, dice la Federación.
Ahora el precio de referencia para una carga de 125 kilos que tenga un rendimiento de 94 está cercano a los COP 3.000.000.
- 🌐 Competencia con dificultades: otro ingrediente importante es el que explica la alta cotización del grano en la Bolsa de Nueva York. Se trata de las dificultades que han tenido los principales productores de café: Brasil y Vietnam, respectivamente, por causas asociadas al clima.
Pero en Colombia el clima fue favorable, por lo que el país ha estado en una mejor posición. Además, ocupa el tercer puesto en el mundo y el primero respecto al arábico suave lavado (de mayor calidad).
De otro lado está la relación con Estados Unidos, uno de los principales mercados. Y aunque las tensiones binacionales han estado activas, el café colombiano tiene una mejor posición gracias al arancel del 10 %. En contraste, Brasil tiene un 50 % y Vietnam el 20 %.
Se trata de una oportunidad para incrementar las exportaciones hacia EE. UU. y “por eso vemos que eventualmente, si las condiciones se mantienen, Colombia podría convertirse en el principal exportador de café” a ese destino, apunta Gustavo Gómez, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport).
- ☕ Más demanda: Samper destaca que, pese a los altos precios, la demanda en el mundo ha crecido. Tanto para aquellos de bajos precios como los que tienen valor agregado. Hay productos nuevos, variedades, segmentación.
En lo relacionado con el consumo interno, la FNC reporta que se registró un incremento del 3 % en lo corrido de 2025.
- 🚢 Exportaciones crecientes: ya que está la demanda en el exterior y una buena producción al interior, lo lógico es que crezcan las ventas externas.
“Algo mágico que pasa con el café de Colombia, y que no pasa en ningún otro sector y con ningún otro producto, es que todo el café que se produce se vende. Si nosotros pudiéramos incrementar la producción de café, tendríamos más disponibilidad para la exportación en verde y con valor agregado”, resalta Gómez.
Este año cafetero se exportaron 13.328 sacos de 60 kg, más de 1,4 millones de sacos más respecto al año anterior, para un crecimiento del 12 % frente al mismo periodo anterior (11.866).
🧪 Sin receta infalible: perspectivas y retos
La bonanza, como cualquier coyuntura, es pasajera. El gerente de Fedecafeteros, Germán Bahamón, ya advirtió que el próximo periodo será menos exuberante.
El año cafetero que empezó registrará una caída natural en la producción, resultado de la respuesta fisiológica del cafeto después de un año de carga excepcional y de las lluvias intensas pronosticadas para el primer semestre.
En este aspecto coincide Samper, pues sostiene que ya el país ha tenido problemas con lluvias y humedad, que van a afectar la cosecha del segundo semestre. Colombia no se escapa a la variabilidad climática que ha perjudicado a los demás países.
Al final, la incertidumbre es para toda la cadena y ni la industria puede tener proveeduría confiable. Y tampoco está alcanzando para cubrir la demanda.
Los principales retos que enfrenta el sector, además de los climáticos, están el acceso a mano de obra rural en el mundo y la necesidad de mejorar las prácticas agrícolas para aumentar la productividad.
Lo anterior “puede limitar la expansión del cultivo”, de acuerdo con el experto. Por eso considera relevantes los esfuerzos de mecanización en zonas más planas y que es necesario buscar otras formas de eficiencia en las zonas de laderas para reducir la necesidad de la mano de obra.
Además, para Samper es un reto el implementar otras alternativas como la inteligencia artificial para fortalecer la asistencia técnica en la ruralidad que, aunque es buena, se queda pequeña frente a las necesidades del país.
“El reto es tecnológico, de rentabilidad, crédito, seguro de cosecha. Hay que optimizar la transformación con mejores prácticas. Yo creo que la caficultura del futuro requiere del avance tecnológico, pero es muy costoso para los productores”, enfatiza.
Eventualmente, los buenos precios y la bonanza llegará a su fin. Entre tanto, muchos de los cafeteros buscan aprovechar el impuso para seguir mejorando sus procesos y fortaleciendo su capacidad productiva.
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