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¿Cuál cree que es el atractivo más grande de Colombia como socio de Italia?
Estos dos países son muy similares. Tienen los mismos valores e identidades, la forma de comer, de ver la vida, los orígenes latinos, también el sistema jurídico colombiano deriva del derecho romano… Creo que en Colombia los italianos se sienten como en su casa y viceversa. He sabido de estudiantes colombianos que se han ido a Italia y me han dicho que se sienten como en casa y acogidos, lo mismo digo para los italianos. El intercambio comercial entre los dos países es muy fuerte, ya ronda los US$2.000 millones, y, en el marco de los 160 años, hemos hecho todo para que pueda aumentar. Muchos colombianos sienten que de parte de Italia tienen un aliado estratégico y nosotros, adicionalmente, estamos muy comprometidos con el proceso de paz colombiano con proyectos que apoyamos en diferentes sectores económicos.
¿Cuál ha sido la importancia de los lazos entre Colombia e Italia?
Estos son dos países muy cercanos y parecidos, tenemos los mismos valores y hace 160 años empezaron las relaciones diplomáticas, que surgieron inmediatamente después de que Italia se consolidara como Estado, porque es relativamente joven: nació en 1861. Antes el país estaba dividido en diferentes monarquías y Estados pequeños, gracias a la acción unificadora que condujo hasta 1860 el reino de Cerdeña, se logró unificar a todos estos territorios. Tres años después, empezaron las relaciones diplomáticas entre Italia y Colombia, aunque desde antes Colombia ya tenía un consulado general en Cerdeña. Sin embargo, la presencia de italianos en Colombia es mucho más antigua. Justamente, uno de los puntos más importantes de estas celebraciones se centra en una de las joyas arquitectónicas de Colombia: la muralla de Cartagena, construida por el ingeniero militar Battista Antonelli; por lo que los lazos vienen desde hace más tiempo.
¿Cómo ha influido Italia en el ámbito cultural de Colombia?
Las relaciones culturales entre ambos países son muy profundas y, por ejemplo, el himno nacional colombiano fue compuesto por un italiano: Oreste Sindici. Por otro lado, la cartografía de Colombia fue dibujada por el italiano Agustín Codazzi. De hecho, el municipio donde murió hoy lleva su nombre y es una muestra de cómo los italianos como Codazzi, que era un general en las guerras de liberación y se quedó en la Gran Colombia, ayudaron a construir la cartografía de países como Colombia y Venezuela. En muchos puntos hay una colaboración que data de varios siglos. Sabemos que muchos italianos vinieron durante el siglo XIX y colaboraron con el crecimiento del país con sus actividades económicas y culturales. Un ejemplo de esto es el nacimiento de la ópera en Colombia, que sucedió en 1857 gracias a que algunos italianos pusieron en escena El barbero de Sevilla en Bogotá.
¿Cómo definen la diplomacia cultural en Italia y cómo se implementa en Colombia?
Ese es uno de nuestros ejes más importantes, creemos mucho en el soft power. Italia es considerada una de las cunas de la cultura y creemos que a través de ella se transmiten el conocimiento, los valores y la identidad. Queremos que eso también pueda ser transmitido a Colombia, que también es muy rico en esta materia. La diplomacia cultural es para nosotros un soft power que hemos desarrollado y al que le damos mucha importancia para que la cultura italiana pueda desarrollarse en cualquier parte del mundo.
¿Para usted qué es la paz?
Creo que significa que el territorio pueda estar tranquilo, sin actos de violencia, y donde cada uno pueda progresar y vivir su vida de forma tranquila. Parece una palabra simple, pero es muy compleja. Muchas veces hay problemas en el territorio. Sabemos que Colombia atravesó una situación complicada durante varios años y nosotros hemos querido apoyar cualquier actividad que pueda llevar a una paz verdadera y duradera.
Italia también es reconocida por su compromiso con la protección del patrimonio. ¿Qué puede aprender Colombia de Italia en este sentido?
Nosotros buscamos apoyar, más que dar clases, pero tenemos un sistema de conservación y restauración del patrimonio cultural que está entre las mejores del mundo. Por ejemplo, tenemos una policía dedicada a esto y con ellos hicimos algunos cursos a la policía y autoridades colombianas para la tutela del patrimonio, porque es un bien que tenemos y debe ser conservado y salvaguardado para las futuras generaciones. Queremos compartir todo lo que hemos aprendido en cuando a la preservación del patrimonio, sea en arquitectura, música o artes, con los colombianos. Esto es algo que seguiremos implementando con proyectos que se anunciaron en el marco del festival y que conciernen a Cartagena.
¿Podría contarnos más sobre este proyecto que se desarrollará en la ciudad?
El Gobierno italiano aprobó un proyecto en diciembre sobre la valorización de la muralla de Cartagena. Vamos a restaurar y valorizar el bastión de Santa Catalina y esto se inserta en el proyecto del malecón que adelanta la Alcaldía de Cartagena, para que la gente que viene del malecón pueda ingresar a la ciudad a través del bastión. Pero no termina ahí, también restauraremos parte de las pinturas de la catedral que fueron hechas por artistas italianos, lo que demuestra la unión entre ambos pueblos, pues muchos de los arzobispos que ha tenido Cartagena fueron italianos. La tercera parte de nuestro proyecto tiene que ver con turismo sostenible y apoyo a los comerciantes más vulnerables. Es un proyecto de gran envergadura en tres ejes para fortalecer los lazos entre Cartagena e Italia y respaldar este vínculo que nació hace 400 años con la construcción de la muralla.
Usted llegó a su cargo en agosto de 2023, ¿qué es lo que más lo ha impactado de su experiencia en Colombia?
Me impactó la calidez de la gente y la belleza y diversidad de los paisajes que he podido visitar. Esa es una de las razones por las que muchos italianos escogen Colombia como destino para sus vacaciones o para asentarse y vivir aquí. Me sorprendieron también las similitudes y la cercanía que hay entre ambos países, que, aunque no hablemos la misma lengua, compartimos una forma de ser y unos valores que hacen que uno se sienta en casa. La cultura es uno de los puntos que más nos une y esto se reflejó en la pieza de El barbero de Sevilla, que escogimos para el festival, pues es una ópera que representa la unión entre ambos pueblos con una visión alegre de la vida, que son rasgos característicos de los colombianos e italianos.
¿Cuál es la importancia de la música y la ópera para estrechar los lazos culturales entre Italia y Colombia?
La música es un arte y a través de ella se transmiten sensaciones. Cuando uno escucha a ciertos autores como Verdi, Rossini o Puccini, entre otros, es el momento en el que más se sienten las sensaciones y valores que evoca el arte lírico. Al escuchar alguna de esas piezas, uno entra en una dimensión que me atrevería a decir que no es humana, te transporta a otros niveles. Es realmente algo increíble que a través de melodías y palabras uno pueda llegar a sentir este tipo de cosas.
Usted ha trabajado en varios países de la región, ¿cómo ha percibido en su trayectoria los lazos de estos países con Italia?
He vivido gran parte de mi vida en esta región del mundo y estoy muy arraigado aquí, porque uno de mis hijos nació en Argentina. De hecho, yo también soy hijo de un diplomático y terminé mis estudios en Buenos Aires. Creo que son países muy cercanos a Italia y cada uno tiene sus características que los diferencian. Algunos, como Argentina, Brasil y Uruguay, tienen comunidades italianas muy grandes, a diferencia de Colombia. Sin embargo, aquí la influencia italiana se siente de gran manera en diferentes áreas. Los 160 años de relaciones con Colombia no son un punto de llegada, sino uno de partida para que vengan muchos años más de unión entre ambos países.