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“Que el Gobierno de Estados Unidos prohíba el ingreso de venezolanos con visas legales no solo es injusto, es profundamente incoherente”, escribió la periodista venezolana Alejandra Oraá en su cuenta de la red social X: “Muchos venezolanos han emigrado precisamente porque sus derechos y libertades fueron arrebatados por el régimen que este mismo Gobierno dice combatir. Castigar a las víctimas mientras se condena a sus victimarios es una contradicción moral”, pero eso no es todo. La decisión de Donald Trump de impedir el ingreso de venezolanos, tanto migrantes y turistas, como aquellos que quieran viajar por estudio y negocios, se suma a una ola de disposiciones que la administración republicana ha tomado frente al país suramericano y que pone contra las cuerdas a la oposición liderada por María Corina Machado.
Si apenas hace unos meses se le escuchó decir que respaldaba al jefe de la Casa Blanca en su decisión de acabar con la licencia que le permitía a la estadounidense Chevron operar en Venezuela, argumentando que eso “fue un claro mensaje para Nicolás Maduro” y que, a la par, mostraba que “Trump estaba con el pueblo venezolano”, no se ha pronunciado frente a la última decisión de Washington. En cambio, los comentarios no solo se hicieron sentir desde otros disidentes, sino también desde el mismo régimen. Por ejemplo, Henrique Capriles dijo: “¿Qué más tiene que padecer nuestra gente?”, y recordó que la Corte Suprema dio vía libre para eliminar el estatus de protección temporal y que se aplicó la ley de enemigos extranjeros para llevar a cabo deportaciones, incluso hacia El Salvador, entre otras cosas más. Del otro lado, Diosdado Cabello, ministro del Interior de Maduro, llamó fascista a Estados Unidos y comentó que “se está persiguiendo a nuestro pueblo sin razón alguna”.
Machado está parada frente a un dilema, en una posición incómoda y políticamente frágil, o al menos eso argumentó María Gabriela Trompetero, investigadora en temas migratorios de la Universidad de Bielefeld: “¿Defiende incondicionalmente a los venezolanos (dentro y fuera del país) o prioriza sus alianzas estratégicas? Esta ambigüedad podría convertirse en una debilidad política importante”. A Ronal Rodríguez, vocero e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, también le sorprendió el silencio que, de momento, ella ha guardado: “Estas no son medidas menores, son unas que agreden al pueblo venezolano, y como líder política se esperaría de ella un pronunciamiento más enérgico. Paradójicamente, el que se está valiendo de esto es el régimen, que está posicionándose discursivamente ante la población”.
Esto demuestra que los principios no son prioritarios en la agenda del republicano, agregó Ligia Bolívar, investigadora y especialista en derechos humanos, quien lamentó que en lugar de ponerle sanciones directamente a los responsables, se las pongan a la población, y ahí no solo se refirió al caso de su país, Venezuela, donde le recriminó a la oposición la miopía frente a estos asuntos en sus intentos de negociación, sino también al de los haitianos, sudaneses y cubanos, entre los demás afectados por la decisión de Washington. De ahí que le recriminara a la Plataforma Unitaria Democrática que solo haya pedido la exclusión del país de la lista y no la eliminación de ella. “Qué vista tan obtusa de la solidaridad”, escribió en redes sociales.
Y es que esto no se puede leer como un hecho aislado, o al menos así lo afirmó Rodríguez. Se trata, según él, de una persecución del Gobierno estadounidense hacia los venezolanos, quienes han adquirido una visibilidad especial en el país del norte, la cual ahora está jugando en su contra: “Los han estigmatizado y vinculado al Tren de Aragua, pero además están afectando a aquellos que tienen una estrecha relación con Estados Unidos, impidiéndoles entrar allí (…). Hay muchos venezolanos que trabajan o tienen sus ahorros con cuentas estadounidenses, afectando sus dinámicas financieras. Es llamativo que Trump decidiera mantener una relación agresiva con la población y una dinámica de diálogo con Maduro”.
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