
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El jueves, apenas terminó el partido contra Bolivia en el estadio Metropolitano de Barranquilla, por la fecha 17 de la eliminatoria de la Conmebol al Mundial 2026, el cuerpo técnico, los jugadores y los dirigentes se quitaron un enorme peso de encima.
Celebraron hasta la madrugada, pero moderadamente. Primero en el estadio y luego en el hotel de concentración con sus familia. Tras medio viernes de descanso, en la tarde noche regresaron a entrenar, más relajados, con la tranquilidad que les brinda haber asegurado el tiquete a la próxima Copa del Mundo, en Estados Unidos, México y Canadá.
De ahora en adelante, cada uno comenzará a trabajar para coronar el sueño de jugar el Mundial. Y todos juntos se prepararán para hacer una buena presentación, “la mejor posible”, como dijo el entrenador, evidentemente ilusionado por haber conquistado el segundo gran objetivo de su gestión.
El primero era ganar la Copa América del año pasado. Y aunque no lo consiguió, estuvo muy cerca. Ese golpe, sin embargo, fue tan grande que apenas ahora el plantel se está recuperando. Desde esa derrota ante Argentina en Miami, el equipo, salvo en un par de juegos, no recuperó ni su buen nivel, ni la confianza de los primeros dos años bajo el mando de Lorenzo.
Y ese es, tal vez, el primer gran reto que afrontará la selección de aquí al Mundial. Demostrar cuál es la verdadera Colombia. La que entre 2022 y 2024 logró un invicto de 28 partidos o la de rendimiento irregular que sufrió más de lo esperado para clasificar a la cita de 2026.
🎥 ¡𝟏, 𝟐, 𝟑 𝐲 𝐚𝐬𝐢́ 𝐧𝐨𝐬 𝐟𝐮𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐜𝐚𝐧𝐬𝐚𝐫, 𝐒𝐎𝐌𝐎𝐒 𝐌𝐔𝐍𝐃𝐈𝐀𝐋𝐈𝐒𝐓𝐀𝐒, 𝐂𝐎𝐋𝐎𝐌𝐁𝐈𝐀!🕺#LaSeleNosUne🇨🇴 pic.twitter.com/xO8xfq9Rnw
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) September 5, 2025
En el arranque de la era Lorenzo, el equipo se vio siempre muy sólido, confiable, intenso y serio. Con mucho orden táctico, disciplina y buena estrategia, les plantó cara a varios campeones del mundo, como Alemania, España, Francia, Brasil y Argentina, a los que les jugó de tú a tú.
Después cayó en un bache, aunque en realidad los resultados que descuadraron caja y complicaron el camino al Mundial fueron tres: la derrota ante Ecuador y los empates contra Paraguay y Perú en casa. Las caídas en El Alto, en Bolivia, además de Uruguay y Brasil, eran previsibles.
Aún así, el combinado patrio clasificó con una fecha de anticipación. de 17 juegos ganó seis, empató siete y perdió apenas cuatro, con 22 goles a favor y 15 en contra. Campaña normal, ni buena, ni mala, suficiente para alcanzar la meta.
El segundo reto, entonces, será hacer un buen Mundial desde el 11 de junio del próximo año, que en el caso de un país como Colombia, con tradición futbolera, pero sin infraestructura, recursos y planeación, es al menos avanzar a segunda ronda.
Nos la pasamos criticando el nivel del torneo local, la falta de apoyo a los jugadores de categorías menores, la incapacidad de los dirigentes, el empirismo de los entrenadores y el poco profesionalismo de los jugadores, pero les exigimos equivocadamente que vayan a ganar el Mundial.
📸 ¡𝐒𝐞𝐧𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐲 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐧𝐨𝐜𝐡𝐞, 𝐬𝐨𝐦𝐨𝐬 𝐌𝐔𝐍𝐃𝐈𝐀𝐋𝐈𝐒𝐓𝐀𝐒! 👨💻👩💻
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) September 5, 2025
💛💛💙❤️#LaSeleNosUne🇨🇴 pic.twitter.com/AkS87xaUrb
No, claro que hay que tener ambiciones, hay que aspirar a llegar lejos, a pelear, pero en realidad, a ganar van los seleccionados de países que en todo sentido nos llevan mucha ventaja, varios de Europa, Brasil y Argentina.
Colombia debe ir a ser protagonista, animadora y motivo de orgullo para una nación que pocas veces se une tanto como cuando juega la selección y que todavía recuerda con nostalgia momentos de gloria que nos dieron los planteles que estuvieron en Italia 1990, Brasil 2014 y Rusia 2018.
Aprovechar las tres dobles fechas Fifa
Ya en el aspecto futbolístico el equipo tendrá que recuperar su identidad. No la del toque toque, que era la de la selección de los 90, sino la de la solidez defensiva y la practicidad de la mitad hacia adelante. Con Néstor Lorenzo en la primera etapa, Colombia pocas veces fue vistosa, pero durante muchos momentos jugó bien.
Para eso tendrá al menos seis semanas de trabajo. Las de las fechas dobles de Fifa en octubre, noviembre y marzo, ideales para ver algún jugador nuevo o probar alguna variante táctica. Aunque el técnico tiene ya en su cabeza el grupo base, algunos de los 23 cupos para el Mundial siguen vacantes.
Eso sí, Lorenzo, que lleva tres años en el cargo y estuvo seis como asistente de José Pékerman, no es muy amigo de experimentar y generalmente confía en los hombres que ya conoce, los de su entorno.
En el arco y la defensa no parecen estar las dudas, porque tiene futbolistas suficientes para alternar. Tampoco parece haber alguno fuera. La dificultad, como se evidenció recientemente, está de la mitad para adelante, pues solo Luis Díaz ha demostrado ser imprescindible. Bueno, él y James Rodríguez, quien, con rimo en sus clubes o no, cuando se pone la camiseta amarilla se potencializa.
Hay que conseguir un goleador
Habrá que “descubrir” al goleador, porque todavía no hay uno totalmente fiable. Hay buenas opciones, como John Córdoba, John Jader Durán, Rafael Santos Borré, Miguel Borja, Luis Javier Suárez, Luis Sinisterra e incluso Dayro Moreno, quien mientras siga marcando goles tendrá que estar en el radar.
En la era Lorenzo, Colombia ha disputado 37 partidos, con 22 victorias, 10 empates y cinco derrotas, 70 goles a favor y 29 en contra, para un rendimiento del 68,4%, una estadística buena soportada más en victorias en partidos amistosos que oficiales.
“Ir al Mundial es un sueño de todo este grupo. Tuvimos altibajos, pero superamos los momentos complicados y logramos el primer objetivo, que darle esta alegría al país”, admitió Juan Fernando Quintero, una de las figuras del equipo contra Bolivia.
El jugador de River Plate señaló que “ahora comienza una nueva etapa. Hay que cuidarnos y prepararnos bien para lograr un cupo en la lista del Mundial, pero eso no está escriturado para uno”.
Lo que sí está garantizado es que el país vivirá intensamente la Copa del Mundo y con Colombia como protagonista el comercio y la industria se reactivarán. Económicamente el impacto social va a ser significativo, como ya lo fue en Rusia 2018, Brasil 2014, Francia 1998, Estados Unidos 1994 e Italia 1990, nuestras más recientes actuaciones, tras el debut en Chile 1962.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador