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El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este martes que barcos militares de su país escoltarán a petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz, en medio de tensiones en el mercado energético global por cuenta de las restricciones para navegar este corredor marítimo vital.
En las negociaciones del martes, el barril de petróleo Brent (la referencia para Colombia) subió 4,7 % y se ubicó en USD 81,4, con proyecciones de seguir trepando a medida que la guerra contra Irán no sólo afecta la seguridad en Ormuz, sino también arroja una sombra sobre el tránsito en lugares como el canal de Suez.
Francia también se unirá al esfuerzo por asegurar las aguas de Ormuz y, en general, de una región que es vital para el comercio de Europa con Oriente Medio y Asia, principalmente. Este país enviará un portaaviones, así como su grupo de escolta y transferirá aviones de combate a la región.
Estos movimientos sirven para resaltar la importancia crucial de las aguas de la región para el comercio global. Las consecuencias de lo que continúe pasando en la zona se podrían llegar a sentir en el panorama comercial de Colombia.
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Las afectaciones comerciales
Los problemas en el tránsito por el estrecho de Ormuz, además de algunas afectaciones derivadas sobre el tráfico que circula por el Canal de Suez, son dos granadas de mano para el comercio global.
De fondo, ambas vías representan una arteria vital para el intercambio de bienes entre Asia, el Medio Oriente y Europa.
Sólo por Suez se estima que transita más de 10 % del comercio global, para tener en cuenta. Y si bien este corredor está abierto, algunas navieras han restringido sus operaciones por canal ante posibles daños colaterales de la guerra contra Irán, que en este momento amenaza con volverse un conflicto regional (con ataques en varios países del Golfo Pérsico).
Por ejemplo, Maersk afirmó a través de una comunicación oficial que suspenderá temporalmente sus rutas a través del canal de Suez, así como por el estrecho de Ormuz.
Esto implica que la naviera más grande del mundo ya no está recibiendo órdenes para viajes entre el subcontinente indio y países del Golfo Pérsico como Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Irak, Kuwait y Arabia Saudí.
Todas las rutas de esta empresa que utilizan la ruta Medio Oriente-India-costa Este de EE.UU. harán tránsito por el cabo de Buena Esperanza (dando la vuelta entera por la punta Sur de África).
La compañía, sin embargo, no notificó de ninguna alerta o afectación inmediata sobre el tráfico hacia y desde Latinoamérica (incluida Colombia).
Lo cierto es que, por cuenta de la posición geográfica de nuestro país y continente, la guerra contra Irán no le pega a los flujos comerciales marítimos hacia y desde Asia (pues normalmente toman ruta por el Pacífico) o hacia Europa (pues se usa el Atlántico y el Mediterráneo).
Sin embargo, las restricciones que se han impuesto por cuenta de los ataques entre EE.UU., Israel e Irán sí generan presiones extra sobre un andamiaje logístico que, en medio de complejidad y tamaño, no tiene mayores espacios para flexibilidades de esta escala sin pegarle a los precios.
Analdex ha advertido que, más allá de los precios del petróleo, lo primero que irá subiendo son los costos de fletes y seguros, especialmente en esas rutas.
Ahora bien, la afectación tiene el potencial de contagiarse al resto del sistema logístico y de transporte (pegándole a otras rutas y áreas) porque las demoras en llegar a puerto (por rutas más largas o tiempos de espera) implican que menos barcos están cargando y descargando. En otras palabras, todo toma más tiempo y, en este caso, esa variable inevitablemente empuja hacia arriba los precios.
¿Cuánto podrían subir? Aunque hay estimados de algunos analistas, la principal incógnita en esta ecuación es la duración de las operaciones militares (Donald Trump habla de unas cuatro o cinco semanas al ritmo actual). Y aquí también hay que incluir el alcance y severidad: si el fuego se sigue concentrando sobre las naciones del Golfo Pérsico o hay una expansión más amplia en la región (que puede terminar afectando otros corredores comerciales).
El comercio de Colombia con Oriente Medio
De entrada, hay que aclarar que la región no es el centro del comercio internacional de Colombia, tanto en exportaciones, como en importaciones.
Sin embargo, sí hay destinos con una importancia estratégica, como Israel, país con el cual el gobierno Petro viene chocando desde hace años, prohibiendo incluso las ventas de petróleo.
En años recientes, el punto más alto de las ventas externas hacia Israel fue 2022, cuando éstas superaron los USD 1.000 millones. Para 2025, sin embargo, este rubro sumó poco menos de USD 273 millones, siendo el café el protagonista de las exportaciones hacia ese destino, según datos del DANE.
Aunque no es técnicamente Oriente Medio, pero sí comparte frontera con Irán (además de tener una base aérea importante de EE.UU. en su territorio, Incirlik), Turquía es otro destino importante de las exportaciones colombianas en esa región del planeta.
Para 2025, las ventas internacionales hacia ese destino sumaron poco más de USD 800 millones y su pico reciente se registró en 2022, cuando alcanzaron los USD 2.258 millones. El principal producto de exportación colombiano hacia Turquía es el renglón de combustibles.
En los destinos que podrían ser impactados por los problemas en las aguas de Ormuz o Suez se cuenta India, que en 2025 fue el tercer destino de las exportaciones colombianas (4,3 % de las ventas internacionales del país). En 2025, estas transacciones sumaron USD 2.668 millones, principalmente en el renglón de combustibles.
Entre los países del Golfo Pérsico, que están siendo atacados por Irán en estos días, no parece haber una apuesta importante del comercio exterior de Colombia.
El más representativo es Emiratos Árabes Unidos, según cifras del Ministerio de Comercio. Este país fue el destino de apenas 1,7 % de las exportaciones colombianas en 2025 (especialmente oro y minerales de metales preciosos) y en importaciones la representación baja a 0,1 % (se compra, especialmente, polímeros de etileno).
El comercio bilateral con Irán es prácticamente inexistente.
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